Cabalgata. Baltasar
Baltasar conversa con uno de los pequeños al finalizar la Cabalgata de Segovia. / Rocío Pardos
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Es la Noche de la ilusión, de la alegría, de fantasía hecha realidad… Así es la noche de Reyes y a ello contribuye, sin duda, la Cabalgata con la que ciudad de Segovia ha querido agasajar y recibir a los tres Magos venidos un año más desde Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar, aclamados por miles de segovianos.

Muchas familias con niños, centenares de personas, esperaron la llegada de sus Majestades en el Alcázar. Su plaza y jardines de la Reina Victoria Eugenia pocas veces han estado tan a rebosar de público como cuando a las 19 horas, con puntualidad alemana, comenzaba en la torre de Juan II el espectáculo de luz, color, fanfarrias y fuegos de artificio.

La historia de la “estrellita” que guía a los Magos hasta Oriente sirvió de introducción a la aparición de los tres Reyes en la fortaleza antes del comienzo del desfile más esperado del año, el más popular.

El espectáculo, con proyecciones de escenas fantásticas y bonitos juegos de figuras de luz y color en movimiento: estrellas, mariposas, flores, filigranas vegetales y geométricas llega a emocionar, en palabras de un padre, que parecía tan embelesado como el pequeño que llevaba en hombros.

Del Alcázar, Melchor, Gaspar y Baltasar son trasladados en artísticas andas por la calle Daoiz, plaza de la Merced y calle del Marqués del Arco hasta la Plaza Mayor, acompañados por sus cortesanos, unos cuatrocientos, ataviados como ellos con vistosos ropajes orientales, repartiendo todos ellos caramelos y gominolas, hasta 1.500 kilos en todo el recorrido.

La música, muy presente en la ciudad durante esta Navidad, también fue protagonista en esta comitiva, de la mano de formaciones segovianas como Los Batukones, que abrieron el desfile con malabares y percusionistas de todas las edades que tenían los rostros pintados con motivos vegetales.

La Orquestina del Valle — muy lograda su versión de ‘Los Peces en el Río’ para charanga y orquestina — La Troupé de la Merced, con ritmos afrocaribeños y la tradicional dulzaina segoviana de los Dulzaineros Tierra de Segovia, completaron la banda sonora de esta Cabalgata 2019.

En la Plaza Mayor, donde tampoco cabía un alma más, esperaban dos grandes figuras flotantes, que ganaban y perdían altura con movimientos sinuosos. Figuras manipuladas por los miembros de la compañía francesa Aérosculpture, abiertas a la interpretación y a la fantasía del espectador.

Una señora decía que eran dragones “como los del Año Nuevo Chino”, un niño de unos doce años los calificó como “gusanotes”, otros veían peces voladores, mientras cambiaban de color:, del verde al rojo o a un tenue azul… Hasta blancas y gigantescas cometas parecían, como la estrella que guía a los Magos de Oriente.

Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar montaron allí en fantásticas carrozas para dirigirse hacia el Azoguejo por las calles de Cronista Lecea, San Agustín y San Juan.

Mientras, en el Azoguejo, con algo menos público hasta que a partir de las 20,15 horas llegaron a riadas desde la Calle Real y las escaleras del Postigo, la Banda de la Unión Musical amenizaba la espera interpretando villancicos con una temperatura de un grado bajo cero en el ambiente.

Así se sucedieron ‘Adeste Fideles’, ‘Ay del Chiquirritín’, ‘Ya vienen los Reyes’ o ‘La Marimorena’, entre otros, al tiempo que una pantalla mostraba el desarrollo de este mágico desfile, incluido el espectáculo del Alcázar.

Una vez que los tres Reyes cruzaron los arcos del Acueducto, pasaron a una plataforma y se sentaron en sus tronos para recibir a cuantos niños quisieron intercambiar con ellos sus anhelos y deseos de regalos.

Decía Gaspar por la mañana, aprovechando otra magia, la de las ondas de la radio, que la noche de Reyes es la de la ilusión y la esperanza en que este nuevo año 2019 traerá cosas incluso mejores de las que esperamos.

Esperanza en el futuro es la que sin duda devuelve a los adultos la contemplación de rostros como el de un grupo de niñas, en primera fila, con los ojos abiertos como platos, más imposible, mientras veían pasar a ‘su’ Rey.

Si no fueran magos hoy tendrían agujetas de tanto mover los brazos para corresponder a tantos saludos y tanto cariño.

Concierto de Reyes

Este domingo, la Banda de la Unión Musical Segoviana, junto al conjunto vocal e instrumental Audite, protagonizará el Concierto de Reyes, en la parroquia de San Frutos a partir de las 20.00 horas, con entrada libre hasta completar el aforo.