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La tradición de la orden de religiosas clarisas señalaba que las novicias que ingresaban en el monasterio para iniciar su vida de clausura llevaban consigo una imagen del Niño Jesús, con el que no sólo testimoniaban su amor a Cristo, sino su devoción más tierna heredada del propio San Francisco de Asís, que en una noche de Navidad llevó una talla a uno de sus conventos y pidió que se le adorara en fecha tan señalada.

La historia de siglos de las Clarisas ha dejado centenares de ejemplos de estas sencillas pero majestuosas obras de arte, de las que la comunidad de religiosas que viven en el monasterio de San Antonio el Real muestra una selección de 33 piezas que forman la exposición ‘La advocación más tierna: Los Niños Jesús de San Antonio el Real’, que podrá verse hasta el 31 de enero de 2019.

La historiadora Pilar Fernández Vinuesa, responsable del desarrollo del espacio museístico del monasterio, ha sido la autora de la selección de las piezas que conforman la muestra, donde se pueden ver distintas formas de entender e interpretar la imagen de la infancia de Jesús, datadas entre los siglos XVII y XIX tanto desde el punto de vista estético como el espiritual.

Los niños ‘vestideros’ –conocidos popularmente de esta manera porque sus hermosos ropajes eran confeccionados por las propias monjas- se exhiben en esta particular y efímera colección, ya que 18 de las 33 imágenes regresarán a la clausura tras la exposición, lo que hace que la muestra sea una de las pocas oportunidades existentes para poder ver estas hermosas y a veces inquietantes imágenes.

Las tallas, todas ellas en madera policromada, representan los distintos estilos de entender la devoción al Niño Jesús; como ‘Salvadores’, ‘Pasionarios’ o ‘De la Bola’, atendiendo también a los tiempos litúrgicos o a advocaciones especiales. Llama la atención que algunas de las imágenes lucen una abundante cabellera o ‘pelucón’, realizado con el propio cabello de las novicias que, al ingresar en el monasterio, se cortaban el pelo como uno de los signos de su cambio de vida.

La exposición sigue un orden cronológico, ya que la premura de tiempo ha impedido ofrecer un análisis más detallado de cada pieza, según explica la historiadora, pero señaló que todas ellas son de un extraordinario valor no sólo por su calidad artística, sino por el carácter histórico y documental de una época.

El Ayuntamiento de Segovia, a través de la Concejalía de Patrimonio y Turismo, colabora en la exposición, que será incluida en la programación de actividades de Navidad como “un punto más de atractivo”, según aseguró la concejala Claudia de Santos, quien valoró esta muestra para poner en valor uno de los espacios patrimoniales e históricos más importantes de la ciudad.

La muestra permanecerá abierta de martes a sábado de 10,00 a 14,00 horas y de 16,00 a 18,30 horas, y los domingos desde las 10,45 hasta las 14,00 horas. Los días 25 y 26 de diciembre y del 1 al 6 de enero cerrará al público.

Los interesados en la exposición deberán abonar una entrada de tres euros, con la que no sólo podrán visitar la muestra, sino el resto de estancias del museo, y los miércoles la entrada será gratuita.