Música religiosa del XVII y XVIII

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Este concierto traía en su programa obras religiosas de los siglos XVII y XVIII y creo, con la intención de darnos a conocer el largo camino hasta la llegada del genio de Juan Sebastián Bach, tanto a este género como a toda la historia de la música.

La voz estuvo representada por el barítono navarro Iñaki Fresán y al órgano Presentación Ríos con dos obras a su exclusiva dedicación, una coral de Buxtehude y parte de la partita en do menor de Bach.

La voz del barítono Iñaki Fresán es una voz capaz y con una dicción muy clara, pero sin el gancho preciso para entusiasmar en unas obras que tienen poca expresión hasta llegar al ‘O misericordissimi Jesú’ de Schütz.

También nos pareció de gran factura el aria de chiesa ‘Pietá Signore’ de Alessandro Stradella. Éste es un compositor de agitada vida, que nacido en una noble familia romana, se dedicó a componer música para fiestas de la nobleza, fue el músico más personal y representativo de la escuela italiana de su siglo con influencia de sus predecesores, Monteverdi y Palestrina. Su vida fue de continua aventura, tanto amorosa como de estafas y acabó apuñalado, dando inspiración a varios autores de óperas románticas.

El concierto finalizó con el aria ‘Schlummert ein’ de la cantata BWV 82, interpretada por el barítono Iñaki Fresán y dedicada a la festividad de la Purificación de María. El texto parte del evangelio de Lucas, donde se narra cómo a los cuarenta días del parto, los padres de Jesús cumplen con el rito de la purificación legal de la madre y la ofrenda del primogénito al templo, que era rescatada con una ofrenda de dos pichones.

Sin duda, todo el concierto era pura preparación histórica para escuchar esta música solemne y grave donde la melodía se llena de matices y sin embargo, podemos ver una estructura rítmica muy fuerte que no deja de dar sustento a todo el entramado sonoro de ese universo tan querido que siempre es Bach. Se nota que ya el maestro ha superado ese techo plano que habíamos visto en los anteriores y puede hacernos ver otros panoramas musicales.

El distinto horario con respecto a los días anteriores tampoco acompañó a que se llenase el recinto de San Juan de los Caballeros, un lugar que cada día que pasa se revela como el ideal para esta clase de conciertos, una acústica envidiable y una estética no menos bella.