Monteras al aire

Alrededor de 30 mujeres, en su mayoría de San Lorenzo, participaron en una fiesta que pretende reivindicar el uso de esta prenda más allá de la fiesta de Santa Águeda

Guardada en el fondo del armario, junto a las prendas que nunca se usan, la montera segoviana salió ayer a la luz. Y se convirtió en la protagonista del día, merced a una fiesta, bautizada con su nombre, “de la montera”, organizada por las mujeres de San Lorenzo para celebrar el 25 aniversario de la recuperación de la festividad de Santa Águeda.

Acompañadas de dulzaina y tamboril, con alegría, alcaldesas de San Lorenzo del último cuarto de siglo se presentaron en la plaza del barrio, adonde también llegaron otras, de San Millán y Santo Tomás. La mayoría, con su montera. Elaboradas, principalmente, de terciopelo, las de Segovia se caracterizan por ‘los doce apóstoles’ y el remate, una borla, antaño de lana de oveja y hoy de sedones.

“La montera es la pieza fundamental del traje de segoviana”, sostenía la artesana Milagros Pascual, quien explicaba, de forma breve, su evolución, asegurando que “las actuales se decoran mucho, a diferencia de las antiguas, que eran austeras”.

Los etnógrafos sostienen que el tocado se generalizó en España a finales del siglo XVIII, siendo entonces utilizado por hombres y mujeres, tanto solteros como casados. En el XIX, cuando se conformó la identidad del traje de segoviana, la montera comenzó a ser su prenda clave, lo que se asentó más tarde, en las primeras décadas del XX, momento en el que se creó el estereotipo del traje de alcaldesa segoviana.

La folclorista Esther Maganto manifestó que, con la fiesta de ayer, “se pretende reivindicar el uso de la montera más allá de un rito concreto, el de la función de Santa Águeda”, insistiendo en que dos siglos atrás el uso de la prenda no se ceñía únicamente a esa festividad, a la que ahora parece haber quedado constreñida.

La fiesta en honor a la montera nace, pues, con buen pie. María del Carmen Torquemada, impulsora de la recuperación del baile tradicional segoviano, se felicitaba de la iniciativa. “Es una buena idea, sin duda, sacar a las monteras de los baúles”, decía.

FuenteGuillermo Herrero  
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