Varios estudiantes segovianos jugando con monedas. / E.A.
Varios estudiantes segovianos jugando con monedas. / E.A.
Publicidad

Nadie puede poner en duda que Gary Beals es un tipo ingenioso. Desde que este americano se asentó en Segovia, hace ya unos cuantos años, no ha parado de lanzar ideas, muchas de ellas consideradas extravagantes por la mentalidad dominante. Ajeno a las críticas, él sigue, impertérrito, proponiendo iniciativas, en su convencimiento de que así colabora con la comunidad de la que forma parte…

Últimamente ha estado dando vueltas a la cabeza sobre un tema relacionado con una de sus grandes pasiones: la numismática. “No hay juegos para que los chicos se aficionen a coleccionar monedas”, asegura, con pesar. Así que él se ha puesto a cavilar para solucionar el problema. Y, después de un tiempo, dice haberlo conseguido.

Él es el creador del ‘Juego de monedas mundiales’. ¿En qué consiste? Sobre un tapete se esparcen un montón de monedas de todo el mundo. Una vez iniciado el juego, los participantes deben identificar a qué país pertenece cada una de monedas que cogen y, a renglón seguido, proceder a su colocación en un tablero. Ganará la partida quien logre formar una ‘torre’ de monedas más alta…

“Estoy convencido —asegura Beals— que este juego puede arrancar el interés de los chicos de 8 ó 10 años por la numismática”. Después de varias experiencias previas, el primer campeonato de ‘World Coins Games’ ha tenido lugar, recientemente, en la escuela de idiomas EuroLingua, gracias a la colaboración de su directora, Helen O´Sullivan, y a ‘Doblón’, que ha cedido diez kilos de monedas viejas para el desarrollo del juego. “La experiencia en EuroLingua ha salido muy bien”, insiste Beals, quien explica que los ganadores —dos estudiantes de nombre Carlos y Marcos— encontraron monedas de 27 países. El premio para cada uno de ellos fue una antigua moneda del Imperio Romano. Ahora, Beals quiere ofrecer su juego a todos los institutos de Segovia, con la declarada intención de conseguir, a medio plazo, un campeonato provincial.
Para este americano, su última invención es “mucho más que un juego”. Y lo explica con argumentos. “Al tiempo que se entretienen, los chicos están aprendiendo de historia, de geografía, de idiomas…”, insiste Beals, que confía en conseguir el apoyo de los centros educativos segovianos para implantar su ‘Juego de monedas mundiales’.

Cada partida debe durar 20 minutos. “Pueden competir hasta cuatro equipos, de dos o tres chicos”, señala Beals. “El hecho de competir en equipos fomenta la colaboración entre los componentes de cada uno”, agrega este numismático americano. En cuanto a las reglas del juego, conviene saber que cada equipo gana un punto por cada moneda, pero si la procedencia no es la correcta o de un mismo país hay más de una pieza se pierden puntos. Un juez deberá verificar que las monedas seleccionadas son del país al que se han asignado.
A Beals le encantaría que su creación se pusiera de moda en Segovia. Él, siempre inquieto, ya está trabajando en su promoción fuera de España. De hecho, lo ha ofrecido a varias revistas de numismática, extranjeras, para que publiquen en qué consiste, en el ánimo de que también otros países tengan una herramienta para popularizar la numismática.