Miguel Irízar y la Música Sacra

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Intérpretes: Nova Lux Ensemble, Joseph Cabré, director

Obras de: Miguel de Irízar

Fecha: Lunes 18 de abril de 2011

Lugar: San Juan de los Caballeros-Museo Zuloaga

Organiza: Fundación Juan de Borbón

El barroco musical en la sociedad segoviana del XVII se basaba, en gran medida, en la música religiosa, que fundamentalmente se usaba en la catedral con grandes medios a su alcance, por el funcionamiento de su capilla y lógicamente la personalidad y hacer de su maestro de capilla.

La Capilla de la Catedral suponía una estructura de institución docente encaminada a formar a los músicos que se encargaban de la música durante los oficios litúrgicos. En esta estructura, la responsabilidad del maestro era grande, desde la composición de obras hasta su interpretación y dirección, aconsejando al cabildo qué obras se deberían comprar para ser interpretadas con las propias.

La sociedad segoviana del momento era una sociedad bastante rica, debido, en gran parte, al comercio de la lana y los paños y por tanto los encargos para grandes celebraciones litúrgicas era constante.

Gracias a todo esto, la vida del maestro de capilla Miguel Irízar en los años que ejerció de maestro de capilla, trece, debió ser agitada en el trabajo, tanto compositivo como de interpretación.

Su estilo está dentro del barroco, pero con un aire algo arcaico, lo que no le resta riqueza, sobre todo en las misas policorales y más aún en el empleo del tono, donde se le nota más libre en la expresión, debido al empleo del castellano. El tono fue, en las manos de Irízar, motivo de divulgación de una música más solemne, pero llevado a plasmar un sentimiento religioso más libre. Por ejemplo del motete, que ya conocimos hace días en manos de Tomás Luis de Victoria, “O vos omnes”, Nova Lux nos ofreció un motete de Irízar y un tono, también a cuatro voces, “Vosotros que pasáis por el camino” y cuya letra proviene de las Lamentaciones de Jeremías.

El trabajo del Nova Lux Ensemble, es un ejemplo espléndido de la música de su paisano Miguel de Irízar. Esta formación de ocho voces, perteneciente a la famosa Coral de Cámara de Pamplona y apoyada por arpa, dos bajones y órgano, se presentó en muy buena forma, debido en parte a la dirección y el trabajo de Joseph Cabré. Ha sido un trabajo meritorio en la divulgación de esta música, que forma parte del Archivo de nuestra Catedral, del que nunca paran de salir verdaderos tesoros de lo que fue la música religiosa de varias épocas.

De la música litúrgica de Semana Santa nos ofrecieron buenos ejemplos, como la Lamentación Tercera del Miércoles Santo “Iod. Manum suam” con un bello dúo entre contratenor y tenor con los instrumentos. En las demás composiciones se varían las intervenciones de las dos sopranos, dos mezzos, un contratenor, dos tenores y un barítono que fueron apoyados por el barítono-director.

Un buen trabajo de investigación de Alicia Lázaro para la Fundación Don Juan de Borbón, que fue llevado a la perfección por parte de Nova Lux, dejándolo para la posteridad en forma de grabación discográfica de forma pulcra y exacta como estudio y con resultados artísticos notables.