Menuda fiesta

El carnaval cede protagonismo a los niños, que llenaron las actividades programadas de alegría y creatividad.

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Sin lugar a dudas, los niños son el público más agradecido del carnaval. Son ellos quienes disfrutan hasta el último minuto de la fiesta haciendo realidad el sueño de convertirse en los personajes de cuentos e historias fantásticas interpretando el papel sin ningún tipo de complejo por las calles de la capital. Ayer, la programación carnavalera dedicó íntegramente a los más pequeños el Lunes, y éstos respondieron de forma multitudinaria a las propuestas aprovechando los días festivos del calendario escolar.

La jornada comenzó por la mañana con el concurso de dibujo del carnaval, que llenó por completo la sala de estudio del Centro Cultural de San José de niños dispuestos a contar con su peculiar técnica su visión de esta fiesta. Los disfraces y las comparsas, aderezadas con algún elemento identificativo de la ciudad como el Acueducto, fueron los elementos elegidos para las decenas de dibujos realizados a lo largo de la mañana por los niños y niñas, que acompañados por madres y abuelos disfrutaron de esta jornada dedicada al arte.

Por la tarde, llegó el turno de hacer los sueños realidad en el desfile infantil de comparsas, donde las pequeñas agrupaciones de centros educativos y las “filiales” de las que participan en el carnaval segoviano llenaron el Azoguejo de un buen número de alevines carnavaleros que garantizan el futuro de una fiesta eminentemente popular.

Los centros educativos, a través de las asociaciones de padres, se afanan año tras año por ofrecer atractivas propuestas para participar en el carnaval. Así, el Ampa del colegio “Elena Fortún” trajo hasta el carnaval divertidos juegos de mesa como el parchís y el ajedrez, donde los dados fueron representados por los alumnos de infantil y los peones, alfiles, torres, caballos y damas por los de primaria. El Colegio Alcázar eligió las civilizaciones como temática de su comparsa y trajo hasta segovia romanos, griegos, vikingos y egipcios como símbolo de aquellas que hicieron crecer la humanidad, y el colegio Martín Chico mantuvo su propuesta por una vida sana con su original cesta de frutas.

Al carnaval también llegó la Escuela Infantil La Senda con un recuerdo a la archiconocida película de animación “Frozen”, y los esforzados y voluntariosos integrantes del Taller Municipal de Animación a la lectura pusieron ambiente y colorido con su particular homenaje a la música plagado de notas musicales e ilustres compositores de todos los tiempos.

En la parte final del recorrido se situaron los representantes infantiles de las comparsas que integran el carnaval segoviano, con las propuestas miniaturizadas de El Tudel, Vacceos, Semaforitos, Pasitos y La Semifusa.

Capítulo aparte merece una original comparsa llegada al carnaval segoviano desde la vecina localidad de Encinillas, a 13 kilómetros de la capital, que decidieron trasladarse con su divertido homenaje a la costura para integrar el desfile infantil con cerca de medio centenar de integrantes entre niños y mayores.

El cortejo llegó hasta la Plaza Mayor, donde les esperaba un delicioso chocolate servido por la Asociación de Cocineros y una divertida fiesta para prolongar el día con la batucada del grupo ‘Nación colegui’ y la música de la discomóvil Disco Street que, a buen seguro hizo caer rendidos en la cama a los jóvenes participantes al llegar a casa.