Aparcamiento reservado
Zona del recinto amurallado reservada a vehículos de conductores con movilidad reducida. / Kamarero
Publicidad

¿Están los segovianos más sensibilizados con las dificultades que presenta la ciudad para las personas con movilidad reducida y en concreto hacia conductores que tienen algún tipo de discapacidad? A tenor de las estadísticas de infracciones por aparcamientos indebidos en las plazas reservadas por el Ayuntamiento de Segovia cabe pensar que sí, aunque hay otras variables a tener en cuenta.

A raíz de la moción que presentó el Grupo Municipal Popular en el pleno de diciembre en este sentido, el concejal de Tráfico, Ramón Muñoz-Torrero, afirma que, aunque siempre se puede mejorar, la evolución de las infracciones, o al menos de las sanciones que se han tramitado a lo largo del año pasado indican que sí hay una mayor concienciación en la sociedad segoviana que hace unos años.

En este sentido, el número de multas tramitadas por aparcamientos indebidos en las plazas reservadas para personas con movilidad reducida se acercó a 130 en 2018 (hasta el 19 de diciembre, a falta de cerrar los datos de la campaña navideña).

Una década antes la media anual era de 250 infracciones aunque el número de plazas reservadas se limitaba a la cifra de 141 (por ejemplo en 2012, según fuentes municipales), mientras en la actualidad suman 278.

La estadística de la Concejalía de Tráfico indica que las multas relacionadas con este tipo de infracciones no llegan al 1% del total que se producen al año en el municipio.

Así, a falta también de los resultados de la campaña de Navidad, hasta el 19 de diciembre los expedientes de infracciones de tráfico y seguridad vial tramitados el año pasado fueron 19.415, aunque 263 se anularon.

Moción

Los concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento de Segovia solicitaron a la corporación en el pleno del pasado 28 de diciembre que el dinero recaudado por multas motivadas por aparcar en las plazas reservadas para personas con movilidad reducida revirtiera en accesibilidad. En concreto pedían que se destinara o bien a inversiones en materia de accesibilidad o para incrementar el apoyo a las asociaciones de discapacidad que trabajan con personas que tienen movilidad reducida.

La propuesta fue defendida por la concejala Rosa Redondo, que explicó que el objetivo principal era que la sociedad segoviana tomara conciencia de que se ha de respetar al máximo estas plazas de aparcamiento “porque no son un capricho, son una necesidad para este tipo de personas que ven como aumentan sus dificultades cuando los espacios reservados están ocupados por otros vehículos sin autorización”.

Redondo sostuvo que destinar el importe de las multas por este tipo de infracciones a accesibilidad era una medida “simbólica”, una manera de contribuir a sensibilizar a los segovianos y, al mismo tiempo, mejorar las inversiones y/o ayudas económicas que el Ayuntamiento destina a accesibilidad y los citados colectivos.

Curiosamente, el único edil que entendió así la propuesta fue el portavoz de Izquierda Unida, Ángel Galindo, mientras que desde el equipo de Gobierno, el portavoz socialista, Jesús García Zamora, aunque apuntó que los concejales del PSOE estaban de acuerdo con el fondo, planteó dudas legales, ya que entendía que el acuerdo de la moción popular iba dirigido a crear una “partida finalista” a partir de la recaudación por sanciones, lo que en su opinión puede suponer romper la caja única que las administraciones locales tiene por Ley.

En el mismo sentido se pronunció la responsable de Ciudadanos, María José García Orejana , que propuso un acuerdo conjunto de todos los grupos políticos de la corporación para destinar todos los años una partida suficiente a mejoras en accesibilidad.

Esther Bermejo, de Centrados en Segovia, que también planteó dudas sobre la legalidad de “una partida finalista”, apuntó que en materia de concienciación podrían incluso organizarse cursos de formación o campañas dirigidas en exclusiva a los infractores “para que conozcan los problemas que encuentran las personas con movilidad reducida”.

La alcaldesa, Clara Luquero, aunque anunció el voto negativo de los doce concejales socialistas a esta moción, cogió el guante lanzado por Cs y se mostró abierta “a estudiar entre todos la mejora de los recursos para accesibilidad”.

La medida no prosperó aunque consiguió el apoyo de IU y Centrados, mientras Ciudadanos se abstuvo.

El concejal de Tráfico ha comentado a El Adelantado que las campañas anuales de educación vial que el Ayuntamiento desarrolla todos los años y desde hace décadas con los colegios de la ciudad pueden haber contribuido a la reducción del número de multas relacionadas con el uso indebido de estas plazas reservadas.

Recaudación por multas

Los datos que maneja la Tesorería municipal sobre el cobro de multas de tráfico el año pasado, hasta el 19 de diciembre, indican que se han cobrado recibos por importe de 673.527 euros, que se corresponden con 12.722 recibos —mientras que los expedientes tramitados fueron más de 19.400—. La mayoría, 12.524 recibos, por un importe conjunto de 657.680,66 euros se abonaron en el periodo voluntario, lo que conlleva una bonificación del 50%, mientras el resto se han pagado tras iniciar el consistorio la vía ejecutiva.

Sobre esta última, hay que destacar que los datos que maneja la Tesorería municipal indican que se han cobrado únicamente 198 recibos del total de 2.243 sanciones firmes que han pasado a recaudación para su cobro en apremio.

En cuanto a las multas por infracciones relacionadas con el uso de las plazas de aparcamiento reservadas a personas con movilidad reducida, en el mismo periodo se recaudaron 8.200 euros procedentes de 82 recibos cobrados en el periodo voluntario, de esta manera cada infractor se ahorró 100 euros, ya que la sanción asciende a 200 euros.