Mahler de cámara

Es un acontecimiento escuchar una sinfonía de Mahler en Segovia, téngase en cuenta que sólo se han interpretado entre nosotros las “Canciones para un camarada errante” por parte de la orquesta de Castilla y León dirigida por Arturo Tamayo hace ya algunos años y “La Canción de la Tierra” por la orquesta de Segovia dirigida por Alvaro Mendía, el año pasado.

La cuarta sinfonía de Mahler es la obra que mejor se adapta a ser introducción al universo de Mahler, un universo sonoro muy atractivo por el misterio que encierra, una búsqueda constante en la cultura del siglo pasado, pero todavía no superado.

La versión presentada es para orquesta de cámara, versión nada rara, porque está hasta en el YouTube. Versión que en algunos pasajes refleja la Viena de principios de siglo de manera más nostálgica y veraz.

La orquesta “Ciudad de Lucena” presentaba a unos músicos jóvenes con una clase extraordinaria, piensen que doce músicos se atrevan con esa obra y lo hagan con tal entrega y entusiasmo sólo puede ser porque son buenos músicos y porque creen en el proyecto que con tanto acierto llevan a cabo en Lucena. También había músicos segovianos y de los buenos, Beatriz Gónzalez al piano, y Rodrigo Martínez y Mario González a la percusión. Esta percusión es importante desde el principio, con ese cascabeleo tan característico como si fuese la alegría del trineo, este movimiento se conecta con el tercero, en el que se presenta un dúo del segundo violín con el chelo, muy bien llevado a cabo.

En el último moimiento aparece la voz a cargo de la soprano Laia Frigolé para presentarnos un paraíso como de juguete, para niños, un misterio abarcable, como de andar por casa, pero muy querido. También aparece el cascabeleo.

La soprano tiene una bonita voz, clara en la dicción y con un color muy bonito en la zona grave, canta con mucho gusto.

La concertino, Cecilia Berkovich, es una violinista de categoría, ejerció de director desde su silla colaborando con la preparación tenida con David Bryson. Tocó dos violines, ya que se requiere uno afinado más alto, que en la versión toca el concertino de manera exclusiva, es una invención tímbrica un poco artificial, pero efectiva.

Se puede decir que tanto la obra se adaptó a los jóvenes músicos como ellos a la obra, había sintonía, o como dirían ellos, buen rollito.

FICHA: Intérpretes: Solistas Orquesta Presjovem

“Ciudad de Lucena”. Laia Frigolé, soprano David Bryson Quiggle, director

Obra de: Gustav Mahler

Lugar: San Juan de los Caballeros

Fecha: Jueves 16 de Abril de 2009

Organiza: Fundación Don Juan de Borbón

FuenteRafael Aznar 
Compartir