Los taxistas se olvidaron de la crisis en la fiesta de San Cristóbal

La Asociación Profesional de Radio-Taxi celebró ayer la festividad a su patrón con una misa solemne, seguida de una procesión y de la tradicional bendición de sus vehículos

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La Asociación Profesional de RadioTaxi se reunió ayer, día 10 de julio, con motivo de la fiesta de su patrón, San Cristóbal. La celebración sirvió a los taxistas para olvidar por un día la reducción de beneficios en el sector, considerado uno de los grandes afectados por la crisis.

Los festejos comenzaron a la una del mediodía con una misa solemne seguida de la procesión con la imagen del santo patrón, en el Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla. Mientras, La Alameda se había vestido de color blanco, rodeada de vehículos con una banda azul que esperaban impacientes el momento de su bendición. Este acto es el más característico y tradicional de la jornada, que se realiza para conseguir protección durante todo el año.

A la celebración acudieron el viceportavoz del grupo municipal del PP, Juan Antonio Folgado y la concejala de Tráfico y Movilidad Urbana de Segovia, María José de Andrés, que acompañaron al actual presidente en funciones de los taxistas, José Nicolás Matesanz. Tras la dimisión de Roberto Sancho en la asamblea de la semana pasada, Matesanz, que antes ocupaba el puesto de vicepresidente en la asociación, ha tomado las riendas de la presidencia temporalmente.

Matesanz expresó el daño que la crisis económica ha causado a los taxistas basándose en que “los taxis son concebidos como un artículo de lujo, como la hostelería, por lo que ha sido un sector muy afectado”. En los últimos cinco años, las ganancias de este sector se han reducido de forma alarmante. Desde el año 2007 hasta el pasado 2011, los beneficios disminuyeron más del 50 por ciento.

A pesar de esta situación, ayer se permitieron dejar los problemas a un lado para disfrutar de la fiesta de su patrón y aprovechar el buen tiempo que se les brindaba para la celebración.

Al terminar la misa, dio comienzo la procesión con la imagen del santo en andas alrededor de La Alameda. Después, todos los taxistas, uno tras otro, desfilaron en sus vehículos ante la puerta de La Fuencisla para ser bendecidos. Diferentes marcas y modelos de coches marcharon ante los ojos de los asistentes. Al final, algunos de ellos, familiares de los taxistas en su gran mayoría, se sumaron a la bendición en sus coches particulares.

La dulzaina y el tamboril acompañaron en todo momento la festividad haciendo esta celebración aún más tradicional. Niños, mujeres y hombres bailaban al son de la melodía, incluyendo los taxistas jubilados que dieron una lección de baile a todos los presentes. Para finalizar, los asociados se reunieron en el restaurante El Pórtico, donde homenajearon al exconcejal Pepe Llorente.

Los festejos finalizaron con el mismo buen humor con el que empezaron, a pesar de la situación del sector.