Los feriantes se plantean no volver a Segovia tras el ‘fiasco’ del ferial

Los empresarios aseguran que la nueva ubicación ofrecida por el Ayuntamiento ha demostrado no cumplir los mínimos exigidos por los profesionales y ha generado pérdidas económicas

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En su poema ‘Castilla’, Manuel Machado –hermano del insigne Antonio Machado- recreaba el triste periplo de Rodrigo Díaz de Vivar ‘El Cid’ con sus caballeros por la meseta castellana en el duro verano a lomos de sus caballos con ‘polvo, sudor y hierro’ a sus espaldas. Salvando las distancias, aunque con el mismo espíritu itinerante que el caballero castellano, los feriantes que este año han llegado a Segovia han tenido también que sufrir los rigores del nuevo recinto ferial instalado por el Ayuntamiento en el barrio de La Albuera, cuyo diseño y características han estado muy alejadas de los mínimos exigibles por parte de los profesionales y empresarios que llegaron a Segovia a mediados de junio y que desde ayer comienzan a recoger sus bártulos para trasladarse a una nueva capital.

José Garzón, responsable de uno de los negocios hosteleros del ferial segoviano, se hace eco del malestar de sus compañeros y asegura sin dudarlo que si el próximo año el emplazamiento no incluye mejoras “muchos de nosotros nos planteamos seriamente dejar de venir a Segovia”. “Estos días hemos tragado mucho polvo y mucha mierda –explica el hostelero- y hemos hecho lo que hemos podido para dar el mejor servicio a nuestros clientes, al igual que el resto de compañeros de las atracciones, pero lo cierto es que Segovia tiene unas instalaciones más propias de un pueblo tercermundista que de una gran capital”.

Aunque no quiso dar cifras ya que aún es pronto para evaluar el beneficio obtenido en Segovia, señaló que en su mayoría, los feriantes “apenas hemos cubierto los gastos, y será raro que alguno de nosotros haya podido al menos igualar lo conseguido el año pasado”. “No sé si hemos perdido dinero, pero desde luego las ganancias serán mínimas, porque casi todos hemos tenido que usar generadores para la energía, lo que supone un gasto añadido muy grande que no muchos pueden soportar”.

El polvo y el mal tiempo han sido los principales enemigos de los feriantes durante las fiestas, que les ha obligado a redoblar esfuerzos para mantener sus atracciones y negocios en las mejores condiciones. “Hemos tenido que estar limpiando todo el día, porque el polvo se mete por todos los sitios –asegura Garzón- y los servicios municipales sólo han venido a regar dos días”.

Los feriantes aseguran que los ciudadanos tampoco han visto con buenos ojos este cambio, y se han hecho eco de las quejas de sus clientes por el nuevo ferial. Así, Garzón asegura que “la gente no está contenta y muchas personas han responsabilizado a la alcaldesa de este cambio, porque nosotros hemos tenido que trabajar y ofrecer el mejor servicio con las herramientas que desde el Ayuntamiento se nos han dado”. Además, indicó que en este tiempo no ha habido ningún contacto con los responsables municipales para hacer un seguimiento del estado del ferial, pese a los requerimientos realizados por los feriantes a tal fin.

Garzón pidió al Ayuntamiento que en los próximos 365 días “reflexione” sobre el resultado del nuevo ferial, y aseguró que “hay tiempo suficiente para tomar decisiones que lo mejoren, porque de no ser así, muchos de nosotros nos planteamos seriamente dejar Segovia”.