Los comerciantes de la terminal de autobuses esperan la licitación

Los negocios del espacio público se encuentran contentos con las obras de restauración realizadas y ya sólo esperan con ansia la acreditación que otorgue la calificación de estación

La terminal de autobuses luce unas instalaciones renovadas después de que finalizaran las obras de restauración. Viajeros y comerciantes se encuentran satisfechos con los trabajos realizados y con el resultado final, aun así los negocios de la terminal esperan con ansia la licitación que califique el apeadero como estación.

“Ahora lo que tienen que hacer es pasarla cuanto antes de apeadero a estación para que nos den las licitaciones de los locales que estamos en espera de ello”, afirma Maribel Huerta, del Café del Mercado. Durante los ocho meses que duraron las obras el negocio no se resintió: “La verdad es que a nosotros no nos ha afectado, incluso hemos tenido más trabajo porque la gente en vez de esperar fuera entraba y se tomaba algo en la cafetería. No hemos tenido problemas ni de ruido ni de molestias, todo lo contrario”.

La importancia de este trámite reside, entre otras cuestiones, en aportar seguridad laboral a los negocios que ocupan los locales de la terminal, ya que hasta que no se resuelva la licitación no pueden alquilarse los establecimientos vacios. Según los comerciantes el último contrato dura hasta el 30 de septiembre y es prorrogable hasta 6 meses más.

Según explicó el director general de Transportes de la Junta, Ignacio Santos, en el mes de marzo, durante la inauguración tras la remodelación: “El Ayuntamiento debe recepcionar la obra y luego solicitar a la Junta la declaración como estación, presentando tanto el reglamento de funcionamiento como el régimen tarifario; entonces el Gobierno regional levantará acta y dará la tan esperada calificación”.

Por el momento sólo hay un negocio más abierto en la estación además de la cafetería, la tienda de golosinas de Huber Reinoso. “No sabemos qué hacer. El Ayuntamiento nos puede decir de acá a un mes que nos vayamos y tendríamos que irnos”, explica el tendero. “Ahora no tenemos estabilidad. Estamos esperando a que nos den un contrato por un tiempo determinado: uno, dos o tres años, pero no como estamos en este momento”, reconoce Huber Reinoso.

A parte del tema de la licitación, el nuevo aspecto de la terminal convence a los usuarios. De esta forma lo expresan varios viajeros como Yolanda Llorente Abellón quien se muestra encantada con la las nuevos acabados.

La reforma Las obras para mejorar el edificio comenzaron el 30 de junio de 2016 y tenían prevista una duración de seis meses, aunque luego acabaron siendo ocho. Durante el tiempo que duraron los trabajos de reforma, los autobuses efectuaron la carga y descarga de los viajeros en la calle Ezequiel González, desde la altura del número 27 hasta e número 21.

Para realizar dichas obras se recurrió a la empresa Yara 1999 que se hizo cargo de las dos fases del proyecto: la instalación de una cubierta textil tensada, según el diseño de los arquitectos Javier Tejera Parra y José Javier Bataller Enguix. Esta fue la parte más costosa económicamente, ya que se trató de una obra de diez metros con pórticos de acero.

La segunda fase consistió en la renovación de la campa sustituyéndose el firme existente con el objetivo de impermeabilizarlo y ejecutar un nuevo suelo con solera de hormigón, en concreto se remodelaron hasta 3.282 metros cuadrados de campa con doble lámina asfáltica.

La terminal segoviana recibe más de 80.000 expediciones de transporte regular así como otras muchas de transporte discrecional al año, dato que pone de manifiesto la importancia de esta infraestructura.

FuenteCarlos Jiménez  SEGOVIA
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