Los alérgicos al polen afrontan los peores días de una primavera crítica

Los alergólogos recomiendan a los farmacéuticos que refuercen sus reservas de antihistamínicos para poder afrontar un posible estallido de casos de pacientes con rinoconjuntivitis.

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P. Bravo/ segovia

Más de 20 años de experiencia como alergóloga en Segovia llevan a la doctora María Isabel Esteban, que trabaja en el Hospital General, a asegurar que la fiesta de San Isidro, el día 15 de mayo marca el inicio de la temporada más crítica para los segovianos que padecen alergia al polen de gramíneas. El periodo que normalmente se alarga hasta finales del mes de junio, será este año especialmente difícil para los enfermos, ya que se prevén unas altas concentraciones de polen.

Las lluvias y las nevadas que se registraron el pasado otoño, hicieron a los expertos vaticinar una primavera complicada para los alérgicos polínicos, que en comunidades próximas ya ha empezado a hacerse notar en marzo y abril con altas concentraciones de gramíneas por encima de los niveles del pasado año.

Ante la previsión de un estallido de síntomas, los alergólogos del Hospital General llevan varias semanas administrando recetas a los pacientes que pasan por su consulta para que las tengan cuando sea el momento más necesario. Además, la doctora María Isabel Esteban recomienda a los farmacéuticos que estén preparados para afrontar una gran demanda de antihistamínicos. “Deben de tener reservas porque pueden venir unos días de calor y haber un gran incremento de peticiones”, ha comentado la alergóloga.

Según datos del equipo de Alergia del Hospital General el 60 por ciento de los alérgicos al polen sufren rinoconjuntivitis, y el 40 por ciento, además de soportar congestión nasal, estornudos constantes con rinorrea y congestión ocular con lagrimeo, padecen asma. Los antihistamínicos están recomendados para reducir o eliminar los efectos de la rinitis, si bien cuando se tiene asma está indicada la vacunación.

La doctora Esteban ha explicado que si la rinoconjuntivitis hasta hace poco era considerada una enfermedad banal, ahora ya está evaluada como importante porque afecta a la calidad de vida de los pacientes, interfiere en su trabajo, en el estudio, en el ocio y en el descanso. “Hay un consenso Area Internacional que clasifica la rinoconjuntivistis en leve, moderada grave y grave. El 50 por ciento son moderadas graves y requieren inmunoterapia, una vacuna”, ha explicado la experta, quien además ha precisado que “los niños siempre hay que ponerles vacunas”. Según los datos aportados por Isabel Esteban la mitad de los niños que esta primavera tengan rinitis, la próxima, además, tendrán asma. También advierte que “esta mala primavera” para los alérgicos puede hacer que pacientes de rinoconjuntivitis debuten con asma.

Problemas en las ciudades La relación que con mucha frecuencia se hace entre alergia y medio rural es errónea según distintos informes y estudios médicos. “La alergia al polen afecta más a los pacientes que viven en zonas urbanas”, ha manifestado la alergóloga segoviana, explicando que cuanto mayores son los índices de contaminación, y especialmente la producida por motores diesel, más casos de alergias respiratorias se producen.

Recomendaciones Entre las cinco y las diez de la mañana y las siete de la tarde y las diez de la noche se registran los períodos de emisión y mayor concentración de polen, por eso los expertos recomiendan que se evite la ventilación de las habitaciones en esas franjas horarias. También recuerdan a las personas que sufren alergia al polen que eviten las tormentas primaverales o al menos que se preparen para afrontar sus consecuencias, porque provoca muchos síntomas. “Hay pacientes que solo tienen rinitis y los días de tormenta pueden tener una crisis de asma”, ha comentado la doctora Esteban.

Los médicos del Hospital General aconsejan no tender la ropa al aire libre los días de alto recuento, pues el polen se acumula en ella; no utilizar ventilador y usar aire acondicionado con filtro; no motar en moto, bicicleta o coche descapotable y viajar con las ventanillas del coche cerradas; proteger los ojos con gafas de sol; llevar siempre medicación de rescate recetada por su médico; y si es posible adelantar el veraneo en las playas puesto que las brisas marinas diurnas procedentes del mar están libres de pólenes.