Una mujer espera en la parada de la Estación el paso de uno de las dos líneas de autobuses urbanos que llegan hasta allí. / Nerea Llorente
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La descoordinación entre los horarios de llegada de los trenes de alta velocidad de primera hora de la mañana con los de los autobuses lanzadera que acercan a los trabajadores llegados de Madrid a la capital segoviana, está terminando con la paciencia y el dinero de los usuarios. Y es que, desde hace algo más de dos meses, según explican los afectados, los viajeros que llegan a Segovia-Guiomar desde Madrid a las 7.07 horas pierden casi diariamente el urbano con salida de la estación a las 7.10 horas y se ven obligados a coger un taxi para llegar a tiempo a sus trabajos.
El motivo, que el mencionado Avant arriba sistemáticamente con un retraso de 2 o 3 minutos que lo hace coincidir con la hora programada de salida del autobús correspondiente. «Nos quedamos tirados prácticamente todos los días desde que han cambiado los horarios, cuando hemos estado estupendamente los últimos tres años con el autobús saliendo a las 7.12 y ahora nos ponen los dos autobuses –líneas 11 y 12– a la misma hora que llega el tren», explica una de las afectadas.

Los viajeros, que ya se han puesto en contacto con el Ayuntamiento, lamentan además que muchos días, cuando quieren llegar a la parada de autobús hace solo un minuto que el urbano «casi vacío» ha partido hacia la ciudad. «Bajamos asfixiados del tren porque no perdemos la esperanza de llegar, pero no sirve de nada. Se trata de solo 2 minutos; no pedimos tanto. No tenemos la culpa ni de que el AVE esté en medio de la nada, ni de que no tengamos un servicio acorde; no se puede vivir así porque nos está destrozando y no nos podemos permitir gastarnos tanto dinero para venir a trabajar», argumentan.

Y es que, según cuentan, el servicio medio de taxi que pagan por no esperar los 20 minutos que tarda el siguiente urbano es de unos 8 euros, con lo que en algunos casos les llega a suponer sobre 150 euros. Argumentan, incluso, que de esperar al siguiente autobús apenas les compensaría en tiempo el viaje en alta velocidad, en comparación con el autobús que llega desde Madrid.

Consciente de las quejas, la compañía responsable de los urbanos de Segovia, Avanza Bus, envió el viernes por la mañana a varios inspectores para dialogar con los viajeros, escuchar sus reclamaciones y comprometerse, en la medida de lo posible a retrasar la salida de los autobuses. «Tenemos distintos horarios en ambas cabeceras del recorrido y hay que cumplirlos, pero siempre les decimos a los conductores que si no van muy apurados con los horarios, y si tienen tiempo para regular, que esperen a los viajeros. Es una orden que pueden cumplir siempre que el retraso no sea excesivo y esté en 1 o 2 minutos, porque si no no les de tiempo a coger a la expedición de vuelta», ha explicado la gerente de la empresa, Alicia Hernández.

La responsable de los urbanos de Segovia asegura además que están «trabajando para que todos los horarios se adapten y den el mejor servicio a los usuarios y tomando datos de todas las líneas junto al Ayuntamiento, que está muy preocupado con este asunto».

Un extremo que confirma el propio concejal de Tráfico,Transportes y Movilidad, Ramón Muñoz-Torrero, que está en «continuo contacto» con Avanza en la búsqueda de una solución, que en cualquier caso califica de «complicada». «Hay más de 80 salidas y llegadas de trenes al día en la ciudad y no es fácil coordinar un servicio que prácticamente estamos haciendo a la demanda y que ha crecido tanto; hace unos años teníamos la mitad de paradas de trenes», asegura el concejal.

Muñoz-Torrero explica, además que el origen de los retrasos no está solo en las nuevas frecuencias y lineas de los urbanos; sino en unas obras realizadas que nace de una obra que se estaba realizando en un tramo de la zona norte del servicio de Alta Velocidad, por el que cambiaron lo horarios de llegada y salida, que obligó a reestructurar los horarios por dos veces para evitar la discordancia.

Un hecho, que para el concejal evidencia que el servicio de lanzadera de Avanza con Segovia-Guiomar necesita una revisión más profunda. «La cuestión de fondo es que estamos dando un servicio a demanda que ha crecido muchísimo y es una locura. Estamos utilizando muchos autobuses y no creo que podamos seguir manteniéndolo así; es posible que tengamos que acabar estableciendo un sistema regular con frecuencias de 10 a 15 minutos, porque ahora a cada pequeña variación en los trenes lo descoordina todo», ha dicho.

Un sistema que contemplaría no solo el establecimiento de unas frecuencias regulares; sino también un refuerzo del servicio en las horas punta. Sea cual sea la solución, el concejal confía en que todo pueda estar solucionado en menos de un mes.