En la Gran Recogida se donaron 23 toneladas de alimentos y productos de higiene y en ‘Operaciones kilo’ particulares, otras ocho. / KAMARERO
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Los segovianos han donado 31toneladas de productos para la alimentación y la higiene al Banco de Alimentos en la campaña de Navidad que ha durado poco más de un mes.

El disparo de salida se dio en la VI Gran Recogida que tuvo lugar los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, en los grandes supermercados y establecimientos de la capital y la provincia. La operación maratoniana concitó la participación de miles donantes y de 200 voluntarios distribuidos por unos 40 establecimientos. Juntos lograron recoger 23.000 kilos de productos no perecederos que van destinados a las familias necesitadas de la provincia. El presidente del Banco de Segovia, Rufo Sanz, agradeció entonces la colaboración ciudadana que hizo de la campaña un “éxito” y anunció el efecto expansivo que a lo largo de más de un mes ha mantenido.

Tras la operación organizada por la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal) se han ido sucediendo colectas particulares en centros deportivos y educativos pero sobre todo entre empresarios y trabajadores de distintos puntos de la geografía provincial. La lista de donantes que ofrece Rufo Sanz es muy amplia: Aserraderos de Cuéllar, Asepeyo, El Campo de Sanchonuño, Gimnasio Forus Segovia, Huercasa, Jamones Monte Nevado, Martín Cuesta, Postigo e hijos, Mundo Laboral… En unos casos las empresas han donado parte de la producción, sobre todo en el caso de las de alimentación; en otros, los trabajadores han sumado sus colectas y, en otros, se han convertido en un puntos de recogida. En el Polígono Nicomedes García de Valverde del Majano se ha impulsado una campaña conjunta entre los industriales.

Operaciones Kilo

La cadena de colaboradores y donantes que se ha extendido por distintas localidades de la provincia y se ha mantenido activa durante todas las Navidades ha logrado aportar otros 8.000 kilos de alimentos, que unidos al balance de la Gran Recogida, dejan un resultado de 31 toneladas. Esta recaudación va destinada a paliar las necesidades básicas de unas 2.600 personas durante los primeros meses del año “porque necesidades todavía hay y van bajando muy poco a poco”, dice Rufo Sanz.

El presidente del Banco de Alimentos de Segovia recuerda que esta organización es un mero administrador. “Nosotros solicitamos los alimentos, los recogemos, los revisamos, los almacenamos y los entregamos a las asociaciones y entidades que conocen a las personas que los necesitan, gracias al trabajo de los asistentes sociales”.

El reducido grupo de fieles voluntarios del Banco que mantienen su servicio durante todo el año, dedica las primeras jornadas de enero a seleccionar, clasificar y distribuir los productos recogidos. “Hay muy poco que no valga, casi no se tira nada, porque la gente da en buen estado los productos”, comenta Rufo Sanz explicando que están llevando lotes a Apadefim y a Alimentos Sociales El Acueducto, que trabaja en la capital y en la provincia.

Rufo Sanz precisa que los supermercados que colaboran en la Gran Recogida, como Carrefour o Mercadona, “no se quedan con ganancias” porque reportan el valor de los productos donados que hayan sido adquiridos en sus establecimientos. Su peso se traduce en una donación directa de los supermercados con los alimentos básicos que menos se hayan recogido y más urjan para una distribución inmediata, como leche o aceite.