Mariano Illana, Ángel Galindo y José Magaña, muestran la memoria de actividades de Caritas en la presentación. / KAMARERO
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Cáritas Diocesana mantiene contra viento y marea su ingente actividad asistencial  en la provincia, con el único horizonte de poner todos sus recursos al servicio de las personas menos favorecidas o en riesgo de exclusión social. La cercanía de la festividad del Corpus Christi sirve como excusa a esta oenegé para poner en común el balance de su actividad a lo largo del pasado año, donde más de 5.800 personas fueron beneficiarias de los distintos programas que mantiene  con el apoyo de 245 voluntarios, 570 socios y la aportación de los 416 donantes que colaboran económicamente en el sostenimiento de esta organización.

El director de Cáritas, Mariano Illana, acompañado por el subdirector José Magaña y el Vicario General de la Diócesis Angel Galindo, dieron a conocer los datos y las cifras de la memoria anual de la organización, que distan poco estadísticamente de los registrados el pasado año, pero que ponen en evidencia el riesgo de las situaciones de cronificación de la pobreza que existen en Segovia.

Illana señaló que pese a que la crisis económica parece haber registrado un retroceso “solamente se ve en las grandes cifras macroeconómicas, ya que sigue habiendo familias que viven en el umbral de la pobreza, con un sueldo escaso o sin ningún tipo de ingreso, a las que hay que seguir prestando ayuda”. Asimismo, indicó que Cáritas “no es una organización que presta únicamente ayudas puntuales, sino que desarrolla una serie de programas asistenciales destinados a la promoción y la formación de las personas para que puedan acceder a los recursos sociales y laborales en las mismas condiciones que el resto de ciudadanos”.

El director de Cáritas se refirió también a la escasez de recursos para la atención a los refugiados que llegan a Segovia, cuyo número está aumentando ya que otras organizaciones han solicitado su apoyo para atender a estas personas que llegan a España procedentes de países en conflicto. Sobre este aspecto, indicó que las ayudas son “claramente insuficientes” e hizo un llamamiento para que los segovianos puedan poner a disposición de Cáritas viviendas de acogida temporal para atender las necesidades de los refugiados.

En cuanto a la actividad anual de la organización, destacó que un año más  el programa de atención primaria copa gran parte del trabajo de Cáritas, al ser éste el pórtico de entrada para el acceso a los circuitos de integración y de recursos sociales para las personas  menos favorecidas. Así, el programa atendió a 2.894 personas, y supuso un gasto de 140.369 euros, el más elevado de la red asistencial de la organización.

La formación y el empleo  también ocupó parte muy sensible en el trabajo de la organización, donde 1.893 beneficiarios pudieron  acceder a las acciones formativas desarrolladas para la inserción laboral; sin olvidar dos iniciativas como la Tienda Solidaria y el Economato Social ‘Virgen de la Fuencisla’, por los que pasaron el pasado año 1.653 y 512 beneficiarios respectivamente.

En cuanto a las residencias de personas mayores, Illana señaló que este año el centro de Sepúlveda mantiene cerradas sus puertas por las obras de adaptación del edificio a las exigencias del nuevo decreto para centros residenciales, mientras que las de ‘El Sotillo’ de La Lastrilla y ‘El Alamillo’ de Cuéllar mantienen su actividad con 135 y 60 residentes respectivamente.

Por otra parte, el director de Cáritas  quiso agradecer  la labor de los trabajadores, socios, donantes y voluntarios en la provincia, e hizo votos para que Segovia sea sensible a la necesidad de aportar una mayor fuerza social a la organización incrementando el voluntariado y el asociacionismo.