La entrada al museo incluirá la visita a la torre que da nombre al edificio./ NEREA LLORENTE
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Los planes de apertura del Museo del Torreón de Lozoya de la Fundación Caja Segovia ya se acercan al otoño. Como pronto, hasta finales del mes de septiembre no podrá visitar el público la colección de obras de arte formada con los fondos de la extinta Caja Segovia, según comenta el director de la Fundación, Rafael Ruiz, que después de ver pasar varios plazos, se muestra prudente.

Rafael Ruiz recuerda que este proyecto ha sufrido retrasos debido a que la licencia del Ayuntamiento “ha tardado un año y medio en llegar”. La Junta de Gobierno local concedió el pasado mes de diciembre la licencia de obras para la reforma parcial y de adecuación del Torreón de Lozoya como museo, y los trabajos han comenzado a ejecutarse hace una semana.

Las obras del proyecto de adecuación, que cuenta con la autorización de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, se prolongarán por espacio de tres meses y luego habrá que llevar a cabo las tareas de acondicionamiento y puesta a punto a punto de los dispositivos para recibir a los visitantes.

La intervención consiste, fundamentalmente, en la instalación de un ascensor, climatización de las nuevas salas del museo —con calefacción, aire acondicionado y control de humedad—, acondicionamiento de los espacios que serán área administrativa y actualización de los sistemas de extinción de incendios en el palacio y en el Torreón, con la colocación de bocas de incendios en todas las plantas.

El ascensor se montará en un patio de servicio que se encuentra en una zona reconstruida en la década de los años sesenta del pasado siglo por el arquitecto Vaquero, respetando la singularidad del edificio histórico, según detalla Rafael Ruiz. Finalmente, y con informe de la Comisión de Patrimonio, el Ayuntamiento ha abandonado su propósito inicial de hacer bajar el ascensor hasta la sala de Caballerizas, buscando la completa accesibilidad, porque esa medida requeriría dañar una bóveda y un muro del siglo XV. De forma que el acceso al elevador se situará cerca de la sala de la chimenea, en la planta baja.

Las nuevas dependencias administrativas, destinadas a ser el archivo, la sala de reuniones y los despachos de la Fundación Caja Segovia, se situarán en la casa de los guardeses del Torreón de Lozoya. La tercera y última planta de la casa-palacio se convertirá en un almacén.

Colección

El nuevo museo albergará 1.200 piezas de variadas manifestaciones artísticas, decorativas y de documentación — pinturas, esculturas, obras de cristal e incluso una colección numismática compuesta por 450 monedas—. Sus salas recogerán la historia de Caja Segovia y su Obra Social y, por otro, las principales manifestaciones de arte contemporáneo de Segovia. Rafael Ruiz asegura que siguen incorporando donaciones y cesiones en depósito de instituciones y particulares. Además, la apertura del centro museístico dará la oportunidad de visitar la torre de la que recibe el nombre.