Una actuación musical, el pasado verano./ KAMARERO
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El anuncio del cese de la actividad del ciclo de monólogos en la Cervecería Excalibur al no haber obtenido el permiso municipal a tal fin ha provocado un peculiar ‘efecto dominó’ que pone en peligro la programación de actividades en los bares de la capital. La Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS) no ha tardado en tomar cartas en el asunto para intentar buscar una solución capaz de conseguir el difícil equilibrio entre los intereses de los empresarios y el de los ciudadanos, a los que representa el Ayuntamiento.

El gerente de la patronal de hostelería, Francisco Javier García Crespo, no disimula su perplejidad ante el drástico cambio de rumbo municipal con respecto a las actuaciones en los bares.

“No entendemos cuáles son los criterios que ahora motivan la decisión de limitar las actuaciones, cuando  hace apenas unos meses se autorizaban sin ningún problema y con arreglo a las especificaciones dictadas desde el Ayuntamiento”, explica.

“Es evidente que no es lo mismo programar en un bar un concierto de rock que un monólogo, un cuentacuentos o un espectáculo de magia –señala el gerente- y lo que queremos es establecer un diálogo y una negociación con los responsables municipales para poder acotar un número de actuaciones con arreglo a las características de cada establecimiento, de manera que ambas partes podamos quedar satisfechas”.

García Crespo señala que en las conversaciones mantenidas con los responsables municipales, aseguran que estas limitaciones tratan de controlar una situación “que se les ha ido de las manos”, según asegura el gerente, y precisan que existen quejas vecinales sobre algunos establecimientos que exceden la normativa.

Sobre este asunto, asegura que la excusa de las quejas vecinales es “recurrente” por parte de las autoridades municipales, y señala que “es tan fácil demostrarlo como presentar las denuncias ante la Policía Local, algo que hemos pedido y que no nos han facilitado; porque es un recurso que se utiliza mucho para dar caña a la hostelería”.

La propuesta municipal de que los bares interesados en albergar espectáculos soliciten un cambio de licencia en su establecimiento como bar musical es “completamente inasumible” para los hosteleros, en palabras de García Crespo. La fuerte inversión a la que obligaría el cambio para cumplir la normativa y los problemas de espacio de la mayor parte de negocios hosteleros son las principales pegas que impiden esta alternativa.

La primera toma de contacto entre ambas partes tendrá lugar hoy jueves, y los hosteleros llevarán a la reunión la propuesta de recuperar la iniciativa ‘Cultura de bar’, que hace algunos años se realizó en colaboración con el Ayuntamiento para desarrollar actividades culturales y musicales en los meses de otoño e invierno, en condiciones similares al ‘Vete al fresco’ que se organiza en verano.

Para García Crespo, esta propuesta puede ser “una buena opción” para aquellos establecimientos interesados en programar espectáculos y contribuirá a regular el sector “por si solo”, ya que en opinión del gerente de la AIHS “hay bares que son más movidos y que harán más actividades y otros que por distintas circunstancias no quieren o no pueden albergarlas”.

El gerente expresó su deseo de poder alcanzar un acuerdo que satisfaga a ambas partes, y recordó que iniciativas culturales de primer orden para la ciudad como el Festival Internacional de Títeres Titirimundi “empezaron en los bares”. “Recuerdo en los inicios de Titirimundi a Julio Michel pedir permiso en los bares para poder ofrecer espectáculos, y ahora Segovia no sería lo mismo a nivel cultural sin este festival”, concluyó.