Luis Miguel Martel, en el centro junto a la alcaldesa, fue recibido en la Casa Consistorial./ NEREA LLORENTE
Publicidad

El superior general de la congregación de Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, Luis Miguel Martel, visitó ayer Segovia en el marco de la visita canónica que realizará a lo largo del presente año a las casas que tiene abiertas en toda España, con el fin de conocer la realidad asistencial que lleva a cabo la comunidad, así como los proyectos de futuro para los próximos meses.

Acompañado por los responsables de la Casa Familiar ‘Nuestra Señora de la Encarnación’, Martel fue recibido en el Ayuntamiento por la alcaldesa Clara Luquero y el concejal de Servicios Sociales Andrés Torquemada, con quienes mantuvo una breve entrevista en la Sala Blanca de la Casa Consistorial.

El superior general expuso ante la alcaldesa el trabajo de la congregación en Segovia, en cuya casa familiar son atendidos cerca de una treintena de personas con discapacidad, y mostró su disposición de asumir nuevos proyectos asistenciales como un comedor social o un albergue para hacer frente “a las nuevas realidades surgidas de la situación de crisis que nos asola”, explicó.

Luis Miguel Martel manifestó que los Hermanos de la Cruz Blanca “estamos donde la gente nos necesita”, a través de las 30 casas abiertas en todo el territorio nacional, que siguen siendo operativas “gracias a que nos ajustamos a la realidad y a la cooperación con las administraciones públicas a través de convenios de concertación de plazas asistenciales, porque solos sería imposible”.

De este modo, cerca de 2.000 personas, en su mayoría con discapacidad, reciben atención y cuidados en las residencias de Cruz Blanca, en las que trabajan cerca de 800 personas, así como un gran número de voluntarios que permiten desarrollar con garantías la labor asistencial que desempeñan.

El superior general expresó también su satisfacción por el número de vocaciones con las que cuenta la congregación, que actualmente tiene un total de seis novicios y tres postulantes “que para los tiempos que corren es como si nos hubiera tocado la Bonoloto”, aseguró Martel.

Con respecto a Segovia, valoró la ingente labor del voluntariado de Cruz Blanca, del que destacó su “fidelidad y compromiso” con el trabajo de la congregación, y aseguró que en la capital “nuestra comunidad tiene mucha y buena gente”.