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Esteve Puig Pinos y Javier Guibert Vara de Rey, en el acto de presentación de la Oficina del Egresado Emprendedor. / N. LLORENTE
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    La edad no es importante a la hora de emprender. Basta con tener ganas y una idea clara del negocio que se quiere poner en marcha. A partir de ahí, el trabajo es lo que determinará el éxito del negocio. Y así lo contaron esta mañana dos empresarios segovianos durante la presentación de la Oficina del Egresado Emprendedor en el campus María Zambrano.

    Sus historias son distintas, pero se caracterizan por el asesoramiento recibido a la hora de iniciar el camino por SECOT. El primero en hablar, Javier Guibert Vara de Rey, es un piloto comercial de profesión que tuvo que retirarse a los 55 años y a los 65, “a la edad de jubilarme”, apuntó, decidió abrir un bar restaurante en Navas de Riofrío.

    Esteve Puig: «Por hacer lo que te apetece hacer en esta vida, vale la pena arriesgarse»

    Para él, emprender “es una experiencia fabulosa. Mi profesión como piloto es algo especial, pero el reto que supone hacer una cosa que te gusta y sacarlo adelante… eso es fabuloso. Y sobre todo cuando eres joven y tienes fuerzas y no te importa caer, porque el problema del viejo es que ya no tiene tiempo, pero el joven tiene todo el tiempo del mundo”.

    Esteve Puig Pino, por su parte, montó la empresa de cervezas artesanas Cerveza 90 Varas, en Cerezo de Abajo, un pueblo que apenas tiene 130 habitantes, con otros dos socios. Explicó que “dar el salto al emprendimiento cuando llevas muchos años trabajando por cuenta ajena da un poco de vértigo. Pero yo sí que animaría a todo el mundo a probarlo, aunque entiendo también que no todo el mundo es emprendedor, entiendo que hay gente que tiene una serie de valores que no se lo permiten. Pero por probarlo, por hacer lo que te apetece hacer en esta vida… pues vale la pena arriesgarse”.

    A Puig Pino, la idea de hacer cervezas artesanales en un pueblo segoviano le surgió “por el agotamiento de vivir en una gran ciudad, con una gran responsabilidad y un gran trabajo; del hecho de tener unas aguas en la provincia de Segovia espectaculares para hacer cerveza; y surge también de tener un cambio de vida de los tres que formamos parte de Cerveza 90 Varas, es decir, necesitábamos desintoxicarnos y ver la vida de otra manera. Surge por eso y si solo es por eso yo recomiendo que la gente intente emprender”.

    Javier Guibert: «El reto que supone hacer una cosa que te gusta y sacarlo adelante… eso es fabuloso»

    Reconoció que la puesta en marcha del negocio no es fácil, porque “hay que presentar documentos, presentar propuestas, presentar planes… pero los técnicos de la administración son una ayuda indispensable para alguien que arranca de cero. Un emprendedor no es un experto en gestión administrativa, por lo tanto se encuentra con muchos problemas de entendimiento que luego el técnico correspondiente de la administración siempre te ayuda a resolver”.

    Por ello, a los jóvenes les aconsejó “primero, que sueñen, sobre todo que sueñen; y luego que se fíen de la gente de SECOT, que a nosotros nos han ayudado muchísimo, simplemente con su sentido común, con su manera de ver las cosas, con su experiencia y su profesionalidad a nosotros nos han allanado el camino”.