Los damnificados de Proinserga no cobrarán sus deudas antes de verano

Los acreedores ordinarios podrían recuperar en torno al ocho por ciento de las cantidades pendientes, mientras los de privilegios especiales serán los primeros en ser liquidados

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• Desde el pasado 1 de enero, Proinserga S.A. debería pertenecer al grupo de empresarios que adquirieron la sociedad, la cual ha permanecido más de diez años en proceso concursal. Pero una solicitud de aclaración judicial puede retrasar más la resolución de la compra.

Los damnificados por la crisis de Proinserga no verán satisfechas sus deudas pendientes antes de la próxima primavera. Tras más de diez años de retraso, esperan que a lo largo de 2018 queden saldadas sus cantidades, pero no será antes del verano, según los cálculos de las fuentes judiciales más optimistas.

La fecha de pago la marca el calendario establecido por el Juzgado de lo Mercantil de Segovia, que autorizó el pasado fin de diciembre la compra de la empresa ganadera. Los empresarios compradores tienen un plazo de tres meses para hacer efectivos todos los pagos. Y ese auto judicial establecía el 1 de enero como fecha del traspaso de Proinserga S.A. a la nueva sociedad de compradores, denominada Proinserga 2013 S.L.

De este modo, a comienzos de abril se completarían los pagos y de ahí, con la cantidad entregada (7,4 millones de euros), más otros 2.7 millones de euros existentes en Tesorería de la empresa, se empezará a liquidar deudas.

La juez estipuló que los compradores deben satisfacer el importe de la compra de los inmuebles sujetos y no sujetos a hipotecas, por valor de 185.000 euros, en la primera semana. Un 25 por ciento del resto debe estar liquidado en un plazo de 30 días. Y el 75 % restante debe ser entregado en un plazo de otros 60 días. Así se daría por concluida la compra de Proinserga S.A.

Pero el propio grupo de ganaderos ha presentado un escrito de aclaración, porque entienden que existen errores de transcripción en el auto judicial donde se autoriza el traspaso de la unidad productiva. Esos errores podrían generar problemas a la hora de registrar las propiedades hipotecadas. Este trámite puede retrasar todo el proceso algunas semanas. Todo depende de cuándo lo resuelva la juez.

A partir de ahí, los administradores concursales comenzarán a saldar las deudas. En primer lugar se pagarán los créditos con privilegio especial, que son los que están garantizados con hipoteca y que afecta a las entidades bancarias. Como ya informó este diario, los compradores negociaron con diversas entidades bancarias esos créditos, y se subrogaron en ellas, de modo que asumen esos derechos, que la administración concursal cifra en diez millones de euros, aunque se desconoce la cantidad satisfecha ya a bancos como el Popular, Santander o Bankia, entre otros.
Lo que se liquidaría en segundo lugar son los denominados créditos con privilegio general, que vienen constituidos esencialmente por créditos de derecho público, salariales y por responsabilidad civil extracontractual, es decir las cuotas pendientes de la Seguridad Social y de Hacienda. Su pago sería íntegro también. Por último se pagarán los créditos subordinados y los ordinarios. Su liquidación se hará una vez que sean satisfechos los anteriores con las cantidades restantes. La juez no contempla quitas en este caso.

Según fuentes de la administración concursal, los acreedores ordinarios —entre los que se encuentran agricultores, ganaderos, laboratorios, transportistas y otros profesionales— podrían recibir en torno al ocho por ciento de las deudas. Sin embargo, otras fuentes conocedoras de este proceso son más pesimistas y estiman que no quedará nada en este reparto jerarquizado.

La compra de Proinserga la lleva a cabo un grupo de ganaderos segovianos que crearon la sociedad ‘Proinserga 2013 S.L’. Forman parte de ella conocidos empresarios del sector, dueños a su vez de las sociedades Agro-porcino Manso, Rodrisa Capital S.L., Ganaderos Escolásticos el Campillo, y Sonegan; además de las recientemente creadas Proinserga Alimentación, Proinserga Inseminación, y Proinserga Inmuebles.

La juez autorizó el traspado de la unidad productiva a estas sociedades para garantizar la actividad, puesto que además son los actuales consumidores de la mayoría del pienso que produce la fábrica que Proinserga tiene en Fuentepelayo: 250.000 toneladas de pienso al año, todo para porcino.