Más de 2.300 contratos laborales cambiaron su condición de temporal a indefinido en el último año. / KAMARERO
Publicidad

La crisis económica dejó un mercado laboral marcado por los contratos temporales —además de los bajos salarios y la precariedad denunciada por los sindicatos—. Sin embargo, en los últimos años, esta tendencia va revirtiendo poco a poco y en los últimos ejercicios han aumentado los contratos de carácter temporal convertidos en indefinidos. En este sentido, la empresa de recursos humanos Randstad ha analizado la evolución de las contrataciones que han dejado de tener ‘fecha de caducidad’, un estudio que revela que en el último año la conversión de contratos temporales en indefinidos en Castilla y León aumentó un 16,7%.

“Este incremento ha motivado que se conviertan 32.717 contratos temporales en indefinidos en Castilla y León en 2018, lo que supone la segunda cifra más elevada desde 2008. Cuando se analiza la evolución, se observa que en el periodo de tiempo desde el año 2007, momento en el que se rozaron las 42.300 conversiones, hasta el año el año 2012, el número de este tipo de contratos descendió hasta registrar la cifra más baja (17.380). Desde entonces, las conversiones han aumentado durante seis años seguidos, registrando el cuarto mayor incremento en 2018 (16,7%)”, señala Randstad.

En la provincia de Segovia, en el año 2018 se pasaron a indefinidos 2.366 contratos temporales, lo que supone un incremento del 23,4 por ciento en comparación con los datos de 2017, cuando se contabilizaron 1.918. En términos porcentuales, Soria es la provincia que más creció (29%), seguida de Salamanca (25,8%) y Burgos (25,4%); y en datos absolutos, Valladolid se situó a la cabeza, con 8.962 contratos cambiados a indefinidos en 2018.

“El aumento de contratos temporales convertidos en indefinidos y el acercamiento a las tasas de conversión previas a la crisis confirman la tendencia positiva del mercado laboral y la recuperación económica. De igual modo, estos datos reflejan que la contratación temporal funciona como puente a un puesto de trabajo estable”, señala Luis Pérez, director de Relaciones Institucionales de Randstad.

Los parados con más de 55 años se duplican

Los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA), referente al último trimestre de 2018, reflejan un nuevo descenso generalizado en el número de desempleados en Castilla León, que también han experimentado los profesionales de más edad, aquellos que superan los 55 años. Si en el último trimestre de 2017 había 25.100, el pasado año cerró con 22.200.

Desde la Fundación Adecco explican que “podríamos quedarnos únicamente con esta reducción, que refleja una tendencia positiva; sin embargo, si analizamos los datos con perspectiva, la EPA nos transmite nuevas señales que permiten realizar una reflexión más exhaustiva con respecto a la evolución de los seniors en el mercado de la última década”.

En primer lugar, y mientras a nivel regional el número de desempleados ha caído un 8,1 por ciento con respecto al año 2008, en el caso de los mayores de 55 años la cifra no solamente se ha incrementado, sino que lo ha hecho con creces, en un 155 por ciento. Y es que hace una década se contabilizaban en Castilla León 8.700 parados mayores de 55 años, mientras que hoy la cifra crece hasta los 22.200, a pesar de las reducciones experimentadas en los últimos años.

“Más llamativo es el incremento de la proporción de desempleados mayores sobre el total: en 2008 suponían el 6,4 por ciento y hoy ya representan el 17,7 por ciento de las personas que buscan empleo en Castilla León”, resaltan desde la Fundación Adecco.

Entre las razones principales de este crecimiento están el envejecimiento poblacional, el aumento de la tasa de actividad (es decir, hay más gente mayor que busca un empleo) y el incremento de los parados de larga duración.