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En la provincia de Segovia existen multitud de alojamientos en los que los turistas pueden hospedarse, desde hoteles o apartamentos a casas rurales, sin olvidar los campings, que cada año, sobre todo en verano, se llenan de turistas amantes del medio ambiente, que vienen a Segovia a disfrutar de unos días de descanso.

Algunos de estos establecimientos se sitúan en la ciudad, como el Camping Acueducto, mientras que otros se encuentran más retirados, en entornos más naturales, como el Camping Cantosal, en Coca, o el Camping de Riaza. Los propios gerentes de los centros cuentan que julio y agosto son los mejores meses, en los que más turistas reciben, siendo la estancia media de dos días, principalmente en fin de semana.

La mayoría de los turistas que se alojan en los campings de la provincia acuden en busca de parajes naturales, como las Hoces del Duratón, la Sierra de Guadarrama o el hayedo de La Pedrosa, así como los pueblos más visitados de Segovia, como Ayllón, La Granja de San Ildefonso, Riaza y sus pueblos rojos y negros, Sepúlveda o Coca. En el caso del Camping Acueducto, los turistas también quieren visitar los monumentos de la capital. También son frecuentes otros dos tipos de turismo entre los que utilizan este tipo de alojamientos, tal y como cuentan sus gestores, como son el turismo gastronómico y enológico, que permiten disfrutar de los alimentos más conocidos de la provincia, como el cochinillo o el lechazo, además de los vinos de las denominaciones de origen de Segovia.

También muchas familias vienen a pasar unos días a los campings de la provincia, como cuenta Ignacio Espinosa, gerente del Camping El Calongue, de Coca, que cuenta con una gran piscina en medio del bosque. “Aquí pueden dejar solos a los niños y disfrutar del entorno”, comenta.

En el caso del Camping de Riaza, afirma Alejandro Sanz, también reciben visitantes en otras épocas del año, como el invierno, aprovechando la cercanía de la estación de esquí de La Pinilla. “Nuestra temporada grande empieza a finales del mes de junio, cuando se acerca el Huercasa Country Festival, y se mantiene durante el resto del verano”, comenta Sanz.
Todos los gerentes de los campings segovianos coinciden en que este año la temporada se ha visto un poco retrasada, motivada por las intensas lluvias y el mal tiempo de la primavera. En Semana Santa también suelen recibir turistas, aunque este año han visto sus parcelas más vacías.

El tipo de alojamiento típico en un camping son las tiendas de campaña. Todos ellos ofrecen packs con los materiales necesarios para montar una tienda, aunque hay muchos turistas que vienen con la suya propia. Asimismo, también hay gente que, principalmente por razones de comodidad, prefieren alojarse en bungalós, que cuentan con camas, baño y cocina. También muchos turistas frecuentan los campings con sus propias caravanas y auto caravanas, por lo que solo alquilan las parcelas y los servicios de agua y luz. Diferentes tipos de alojamiento que se juntan en un mismo sitio y, normalmente, con la misma finalidad.

Otra posibilidad que existe en los campings es conocer gente. Muchos de los usuarios de este tipo de alojamientos se junta con sus vecinos de parcela o bungaló, a últimas horas del día, lo que permite establecer relaciones sociales y hacer amigos con los que se comparten muchos gustos.

El precio medio de la estancia en los campings de la provincia es algo inferior a 10 euros, para los alojamientos en tienda de campaña, y sube un poco en el caso de bungalós, dado que los servicios y las comodidades son mayores.

La mayoría de los turistas que frecuentan los campings proceden de Madrid y acuden a Segovia a pasar unos días de vacaciones, aunque también existe el caso, como comenta Berta Herranz, del Camping Cantosal de Coca, de gente que va de ruta, principalmente en auto caravanas, y que pasan un par de días en la provincia en su viaje por la Península Ibérica.

El pasado mes de junio, 35.351 viajeros ocuparon los campings de Castilla y León según el Instituto Nacional de Estadística, de los que más de la mitad eran residentes en España. Este dato contrasta con el balance nacional, donde se recoge que la mayoría de los turistas usuarios de este tipo de alojamientos eran extranjeros. A pesar de todo, es una forma de turismo que cada vez cuenta con más adeptos, que prefieren pasar sus vacaciones en un entorno natural y disfrutar de dormir en medio del campo, contemplando las estrellas y respirando aire puro.

Los campings de Castilla y León son los más baratos del interior de la Península

El año pasado más de 3,5 millones de personas pernoctaron en uno de los 1.182 campings que hay repartidos por el país. Castilla y León recibió a más de 200.000 campistas de los 5,2 millones que optaron por este alojamiento durante el año 2017.

El precio medio de los campings españoles es de 25,79 euros por cada noche de estancia para dos adultos con una tienda de campaña mediana y luz durante el verano, y de 19,23 euros en los meses de temporada baja.

Los campings más económicos para dos personas, con una tienda de campaña y electricidad en la parcela son los de las Islas Canarias, seguido de los asturianos y los cántabros. En el caso de Castilla y León, sus parcelas tienen un precio medio de 23,21 euros durante la temporada alta y son los más económicos en los meses con menos turismo, con un precio de 11,52 euros la noche. Acampar en la comunidad más cara de media, Cataluña, cuesta 45,08 euros durante la temporada alta y 29,93 euros en la baja o, lo que es lo mismo, entre 21 y 18 euros más caro que en Castilla y León, según el mes.

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