El Alcázar, escenario del 2 de mayo./KAMARERO
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Uno de los muchos privilegios de aprender el oficio militar en la Academia de Artillería de Segovia es el de poder hacerlo en la cuna de los más ilustres artilleros que a lo largo de los más de dos siglos y medio de presencia del centro de enseñanza militar han puesto los ladrillos del recio muro de la historia del arma en las Fuerzas Armadas.

Así, además de la vasta formación técnica que reciben durante el curso, los alumnos aprenden también lecciones éticas sobre los valores sobre los que se asienta su vocación, como las que cada Dos de Mayo reciben a los pies del Alcázar y junto al “sencillo aunque majestuoso” monumento en el que Aniceto Marinas evocó la gesta heroica de los capitanes Daoiz y Velarde en la defensa del Parque de Monteleón en 1808

El que fue considerado el primer hecho de armas de la Guerra de la Independencia, protagonizado por los dos egregios artilleros sirve de marco para la ‘Lección del 2 de Mayo’ que la Academia de Artillería ofrece a sus alumnos como homenaje a sus héroes, y que un año más llenó la Plaza de la Reina Victoria Eugenia en un acto militar presidido por  el general director de Enseñanza, Instrucción, Adiestramiento y Evaluación Amador Enseñat y Berea, al que acompañaron el director de la Academia coronel José María Martínez Ferrer y una amplia representación de las autoridades locales y provinciales.

El capitán Jorge Cotilla Mestre, el más antiguo en su rango de la Academia de Artillería fue este año el encargado de pronunciar la lección, en la que no sólo se hace un relato pormenorizado de la vida y obra de Daoiz y Velarde y de los hechos que les llevaron a la gloria artillera, sino también sirve para poner ante los alumnos algunas enseñanzas que les sirvan para su formación moral.

Así,  el capitán Mestre aseguró que en los hechos del 2 de mayo, Daoíz y Velarde “supieron situar correctamente en la escala de valores los conceptos de patria, deber y disciplina”, y precisó que esta última “es un medio para fortalecer a los ejércitos y no debe ser un fin”. “No podemos someter a la consecución de la disciplina los valores que rigen la institución militar , ni tampoco la misión que a los ejércitos nos encomienda el pueblo español al que servimos y del que formamos parte, porque entonces, simplemente, dejaría de tener sentido”.

De igual modo, se dirigió a los futuros oficiales y suboficiales del arma para señalar que el despertar de los valores morales de “lealtad, honor, espíritu de sacrificio disciplina y valor” que reciben en la Academia “os van a permitir mañana ser los líderes que nuestro Ejército necesita, para cumplir con absoluta entrega la misión que se os confíe”.

Antes de la lección, la Academia entregó los premios “Dos de Mayo” y “Sargento Ciro Martínez” a los alumnos de las escalas superior y básica que se han destacado a lo largo del curso por su comportamiento y aplicación. De este modo, el general Enseñat entregó al alférez Alumno Rodrigo Selles Tomás el premio que lleva la fecha de la jornada y el coronel director de la Academia entregó a la sargento alumna Aída Pombo Muñiz el galardón instituido en 2012 en honor del sargento Ciro Martínez.

El homenaje a Daoiz, Velarde y los militares fallecidos en el ejercicio de su misión con una corona a los pies del monumento y el desfile de la formación al mando del teniente coronel Rodríguez Martínez puso fin a los actos, en los que un año más la presencia de público –en su mayoría turistas- fue muy significativa.