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El liderazgo político y empresarial, la unidad de acción y la definición de una estrategia capaz de definir un modelo de negocio basado en la amplia oferta relacionada con el desarrollo de las nuevas tecnologías son los pilares sobre los que debe asentarse el éxito de un centro de innovación capaz de atraer empresas, crear empleo de calidad y apostar por  una formación vinculada al desarrollo local.

Estas son las principales conclusiones que los expertos que participaron ayer en el Foro ‘Centros de innovación: motores de desarrollo local y empleo en los territorios’ dejaron en las intervenciones que realizaron en una jornada marcada por el diálogo y la puesta en escena de un amplio catálogo de consejos, recomendaciones y sugerencias para que Segovia pueda apostar de forma decidida por las nuevas tecnologías y el desarrollo del I+D como motores de la tan ansiada diversificación de la economía local y provincial.

El foro organizado por EL ADELANTADO y el Ayuntamiento de Segovia, con el patrocinio de Telefónica  reunió en la sala de conferencias de La Alhóndiga a cerca de un centenar de personas procedentes de los ámbitos económico, político, empresarial y universitario que tomaron parte activa en la jornada . Con el concejal de Hacienda, Desarrollo Económico y Empleo del Ayuntamiento de Segovia José Bayón como moderador, los ponentes fueron desgranando sus experiencias tanto en el desarrollo de parques tecnológicos de éxito como en la aplicación de modelos de gestión capaces de incorporar la innovación y las nuevas tecnologías de forma transversal e inclusiva.

La alcaldesa Clara Luquero  abrió el acto y subrayó en sus palabras de bienvenida la apuesta de Segovia por un nuevo modelo económico basado en la innovación que tendrá el futuro Centro de Innovación y Desarrollo (CIDE)  con sede en el edificio del CAT el espacio “imprescindible” para la recepción y la puesta en marcha de proyectos empresariales que ya han mostrado su interés por llegar a Segovia. Así, recordó también que el Plan Estratégico que el Ayuntamiento prepara para el periodo 2018-2023 recogerá de forma específica un plan de usos para el edificio con el objetivo de “no dejar escapar en Segovia la oportunidad de poner en marcha una iniciativa en una tierra marcada por el despoblamiento y el éxodo de nuestros talentos fuera de la capital”.

Rompió el hielo el presidente de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE)  Felipe Romera, que  puso de manifiesto la importancia de crear un “estado de ánimo”  socioeconómico capaz de garantizar el apoyo necesario hacia un proyecto cuyo  desarrollo puede llevar “entre cuatro y cinco legislaturas”. Así, señaló que los responsables políticos y económicos  deben ser capaces de leer las “olas de innovación” relacionadas con las nuevas tecnologías para poder elegir un proyecto capaz de arraigar en la economía local y que cuide el talento local.

Romera destacó que actualmente España cuenta con medio centenar de parques tecnológicos que agrupan a más de 8.000 empresas y que generan 110.000 empleos, con una facturación superior a los 27.000 millones de euros,  cuya aportación al PIB local en algunos casos está alcanzando ya el 20 por ciento.

En este sentido, destacó que las empresas tecnológicas ubicadas en parques científicos aprovechan el ‘efecto parque’ que señala que su facturación se eleva por encima del 40 por ciento sobre otras similares que no están integradas en estos centros de innovación.

Del mismo modo, insistió en la importancia de  establecer sinergias con el ámbito universitario y educativo, con el objetivo de potenciar la “cultura de la innovación”,  y que desde los propios centros educativos se establezcan canales de colaboración que inciten tanto al emprendimiento como a la formación necesaria para desarrollar proyectos empresariales relacionados con la tecnología.

Ignasi Belda, integrante del ‘Steering Commitee’ de APTE, añadió al debate un interesante punto de vista referido a la necesidad de establecer estrategias que garanticen el buen rumbo del desarrollo de estos proyectos de innovación empresarial. Así, señaló que las claves para el éxito de un proyecto de esta índole se basan en el “esfuerzo y el tiempo” a la hora de buscar y analizar las alternativas más idóneas . En este sentido, aseguró que si bien es cierto que la rentabilidad económica es primordial para la permanencia en el tiempo del proyecto, no lo es menos la importancia de la rentabilidad social como “inversión de futuro”.

Belda abogó por la especialización de la actividad económica de los parques como garantía de éxito, y puso el ejemplo de Cataluña, donde  15 de los 16 parques implantados en esta comunidad  “navegan a buen rumbo” tras optar por aspectos que van desde la biotecnología, la agroalimentación, la industria 4.0 o la ingeniería aeroespacial entre otros. De este modo, han conseguido un negocio “estable y constante en el tiempo” que ha atraído a un buen número de empresas , así como a clientes y proveedores.

Además, destacó la importancia de establecer canales de acuerdo con el tejido empresarial y educativo para poner en marcha perfiles de nuevos estudios para cubrir las necesidades de formación emanadas de los nuevos focos de empleo en los centros de innovación, tales como Bioingenierías, robótica o ingeniería multimedia.

La vertiente social e integradora de este todavía incipiente pero ya pujante modelo económico en el Foro de debate llegó de la mano de la responsable de Open Future en el área de Innovación de Telefónica Almudena Moreno, que trasladó al auditorio la experiencia del proyecto que la multinacional española puso en marcha en 2014 con el objetivo de generar pequeños polos de talento local interconectados en una red de nodos internacional capaz de  crear proyectos comunes que favorezcan la implantación de la cultura digital.

Moreno señaló que la premisa de Telefónica a la hora de poner en marcha este proyecto parte “desde la humildad”, ya que hasta la llegada de internet “las grandes empresas presentaban productos que obligaba a digerir al mercado, y la democratización del acceso a la tecnología nos obliga a ser sensibles y buscar las necesidades del mercado. Asi, señaló la importancia de que los proyectos de innovación apuesten por la “hibridación del conocimiento”, combinando la experiencia técnica con otras disciplinas que doten de “alma” a los proyectos digitales.

Por otra parte,  puso el acento en el papel de la mujer en el desarrollo de la era digital y lamentó que aún sean pocas las mujeres que opten por la formación y el emprendimiento en esta era. Para ello, defendió la necesidad de un cambio en el modelo educativo que sea capaz de fomentar vocaciones científico- tecnológicas desde el principio del acceso a la educación, como ya se está haciendo en otros países con éxito.