‘Leer tiene premio’ buscó nuevos lectores en las calles de Segovia

Una decena de personajes literarios coparon ayer la Plaza Mayor con una divertida actuación conjunta y la intención de fomentar la lectura entre niños y jóvenes.

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D’Artagnan ha abandonado Francia y a sus mosqueteros, Dulcinea ha dejado a Don Quijote y Robin Hood ya no está en el país de Nunca Jamás. Todos ellos han salido de sus libros y recorren el país en busca de nuevos adeptos a sus aventuras. Ello se debe a la iniciativa ‘Leer tiene premio’, que llegó ayer a Segovia por primera vez en sus once ediciones, tras recorrer las calles de Teruel, Córdoba, Zaragoza o Burgos.

En este nuevo cuento itinerante les acompañan otros personajes de relatos clásicos de la literatura como Sherezade, el doctor Samuel Ferguson, Cleopatra, el Cid Campeador, Don Mendo y Robinson Crusoe.

En torno a las once de la mañana, la Plaza Mayor se llenó de fantasía y diversión, con una representación teatral en la que interactuaron todos los personajes, que comenzó con un sugerente baile de Sherezade, y tuvo como moraleja invitar a los asistentes a que se sumerjan en el apasionante mundo de la lectura.

Además, los que llevaron un libro encima, un periódico, o algo que leer (“un prospecto de champú también vale” comentó el personaje del Cid Campeador) se llevaron un regalo, que como no podía ser de otro modo, era un libro (en formato llavero, eso sí).

Gerardo Miguel es el coordinador de esta campaña, que organiza la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), en colaboración con el Ministerio de Cultura y la Dirección General del Libro. Miguel comentó que se elige el verano para realizar la campaña debido a que es cuando la gente tiene más tiempo libre para leer. Además, explicó que su objetivo fundamental es el fomento de la lectura entre los niños y los jóvenes. “Los jóvenes de España cada vez leen más, pero aún existe una brecha con otros países de Europa”, afirmó Miguel. El índice de lectura entre la población de 10 a 24 años se sitúa en un 70,2%, sin duda un dato muy positivo, aunque Miguel cree que puede aumentar.

Si se analizan los datos teniendo en cuenta la población de todas las edades, la media baja hasta un 57%. El dato es más preocupante aún más en Castilla y León, con un 54,5% de personas que se declaran lectores habituales. Miguel afirmó que el prototipo de lector medio en España sería una mujer con estudios medio-altos. Miguel se lamentó de la brecha que sigue existiendo entre hombres y mujeres con respecto a la lectura. “Mientras que las mujeres que no leen afirman no hacerlo por falta de tiempo, los hombres no habituados a la lectura dicen preferir hacer otras cosas”, comentó Miguel.

Con respecto al tema de los soportes de lectura digital y lo que afecta a la industria del libro, Miguel afirmó que aún los datos se sitúan en torno al 6 por ciento de usuarios que leen libros en tabletas y formatos similares. “Se usan más para leer la prensa o el correo, por lo que la industria del libro no peligra con estos formatos, que pueden convertirse en un aliado”.