La escultura del siglo XVI antes de la restauración. / Kamarero
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Muy cerca de la ciudad, en el pueblo de La Losa y en dos núcleos hoy incorporados al municipio de Segovia: la hoy entidad local menor de Revenga y el barrio incorporado de Madrona, conservan una leyenda, la de las tres Vírgenes, que cuenta que durante las guerras entre cristianos y musulmanes un obispo mandó esconder las imágenes de Nuestra Señora de sus iglesias y siglos después fueron encontradas milagrosamente, cómo no por pastores, cada una en parajes que hoy en día dan nombre a sus respectivas advocaciones: Nuestra Señora del Soto en Revenga, la Virgen de Cepones en la Losa (por localizarse entre grandes cepas de encina) y la de la Cerca, en Madrona.

En pleno Siglo XXI, otro ‘milagro’, en este caso el de la técnica, ha permitido que la Virgen del Acueducto de la capital segoviana, que presidía la plaza del Azoguejo desde hace casi medio milenio, se haya multiplicado, por obra y gracia de la fotogrametría y la impresión 3D, hasta el punto de que al final de un proceso de restauración que comenzó el pasado mes de marzo, el Ayuntamiento de Segovia dispone de tres imágenes de Nuestra Señora.

Una vez situada esta semana la réplica de la Virgen del Acueducto en la hornacina del monumento romano, la concejala en funciones de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, indica que será necesario estudiar qué hacer con las otras dos, aunque está decidido que la escultura original, ya restaurada, pase a formar parte del museo de la Casa de la Moneda de Segovia.

La tercera de estas vírgenes es de plástico y ha sido el instrumento o la herramienta que ha servido para hacer un molde de silicona con el que se ha realizado la réplica de la imagen del siglo XVI.

“Está todo en el aire porque depende del proyecto de musealización porque parece lógico que no solo se cuente la información histórica en torno a la Virgen sino también el proceso de restauración, las nuevas técnicas que se han utilizado para evitar daños —al Acueducto y a la propia escultura—”, explica la edil. En este sentido, indica que la reproducción de plástico podría formar parte de ese proyecto museográfico pero también hay otras alternativas porque sirve como maqueta tiflológica para que las personas invidentes puedan conocer al detalle la forma de la Virgen.

Añade por otro lado que “la fotogrametría permite en el futuro hacer copias fieles en cualquier tamaño, y eso abre la puerta al merchandising —aunque están pendientes cuestiones como los derechos de autor—. Señala De Santos incluso la posibilidad de recrear la imagen de la Virgen del Acueducto tal y como la donó un ensayador de la vieja ceca de la ciudad en 1520, “trabajando con esculturas de la misma época y a partir de restos de pan de oro y de pintura que quedan en la talla”.

En definitiva, insiste en que hay muchos aspectos y detalles a tener en cuenta y, por ese motivo, aboga por “estudiarlo con calma y ver el lugar, los contenidos, qué queremos contar y cómo integrarlo todo en el discurso del museo actual de la Casa de la Moneda”, sin descartar otras cuestiones históricas como la imagen de San Sebastián que presidía la plaza oriental o el farol que se sabe estaba junto a la imagen de la Virgen, que era alimentado de aceite hasta principios del siglo XIX por un silletero, don Antonio Mete, que trepaba por los sillares del Acueducto.

Vinculada con la antigua ceca del corralillo de San Sebastián

  • La Casa Vieja. En 1455 Enrique IV de Castilla construye una casa de moneda en el Coralillo de San Sebastián del centro de Segovia, conocida como la Casa Vieja por numismáticos e historiadores.
  • La Real Casa de Moneda de Felipe II. Entre 1583 y 1588, se construye la Real Casa de la Moneda de Segovia, junto al cauce del río Eresma, siguiendo el diseño del arquitecto Juan de Herrera y técnicos alemanes, una fábrica pionera reconocida en la actualidad como la muestra de arquitectura industrial más antigua de España.
  • La Ofrenda de Antonio de la Jardina. Antonio de la Jardina, ensayador de la Casa de la Moneda —el ensayador era el oficial a cargo de la tercera llave del arca de la antigua ceca del corralillo de San Sebastián—, costeó la imagen de piedra de la Virgen que se colocó en marzo de 1520 dentro de la hornacina del Acueducto que mira al Azoguejo. Se sabe que a este mismo donante se debe otra imagen, de San Sebastián, colocada en el lado oriental del monumento romano. Esta escultura, muy deteriorada por el paso del tiempo, está depositada actualmente en el Museo de Segovia.
  • Nuestra Señora de la Cabeza. La ceca de Enrique IV tenía como parroquia la iglesia de San Sebastián, con advocación doble, la del mártir que fue saeteado con flechas por los romanos en el siglo III, y la de Nuestra Señora de la Cabeza.
Portada actual de la iglesia de San Sebastián de Segovia, vecina de la antigua ceca de Enrique IV. / Kamarero