Dos ejemplares de aguiluchos cenizos, especie que se encuentra en declive en España y que es objeto del programa 'Migra'/ E. A.
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La organización SEO/BirdLife ha marcado con GPS dos aguiluchos cenizos en Palencia, que se suman a otros siete en Castilla y León, entre las que se encuentra Segovia, para conocer las rutas migratorias de esta especie en declive en España, sus zonas de campeo e invernada y los lugares donde para a descansar durante sus viajes migratorios.

Este año SEO/BirdLife, en colaboración con Fundación Iberdrola España, ha marcado ejemplares de esta ave rapaz migratoria, para conocer sus movimientos, al invernar en el Sahel africano, según informa la asociación.

El marcaje se realizó gracias a la colaboración de los agentes forestales y se emplearon unos dispositivos de seguimiento remoto, que toman su posición con un GPS cada cinco minutos y la envían a través del sistema GSM como si de un teléfono móvil se tratase.

De esta manera cada día se obtienen decenas de localizaciones de cada ejemplar que permitirán estudiar con detalle el uso del espacio y el hábitat a lo largo de todo el año. Con ello , se intentará asegurar su conservación en el futuro.

Gracias a esta iniciativa se pueden conocer las fechas de inicio y fin de sus migraciones, los lugares de parada y puntos de alimentación, el tiempo que tardan en realizar esos viajes, si se repiten en la migración primaveral y otoñal, las principales áreas de invernada y dispersión, o si las rutas son iguales año tras año.

En total son nueve las rapaces de esta especie marcadas con GPS en Castilla y León: dos en Palencia, tres en Segovia, dos en Salamanca y dos en Zamora.

Además, este año se marcarán en total dentro del programa ‘Migra’ 13 aguiluchos cenizos en Albacete, Cáceres, Huelva, Madrid, Palencia, Salamanca y Segovia.

El aguilucho cenizo es una de las muchas especies que sufren un evidente declive, con un descenso poblacional en torno al 30% en tan sólo una década, pasando de las 6.000 parejas reproductoras en 2006 en España a entre 4.200 y 5.300 parejas en el año 2017.

La mayor parte de las parejas de aguilucho cenizo en España se localizan en zonas de cultivo de cereal, aunque también habitan en marismas mareales y en zonas de matorral.

Precisamente sus principales amenazas se relacionan, sobre todo, con su dependencia de los cultivos de cereal y con la intensificación de las prácticas agrícolas, ya que la recogida mecanizada del cereal y la introducción de variedades precoces impiden que los pollos completen su desarrollo antes de la cosecha, lo que supone la pérdida de numerosas nidadas bajo las cosechadoras.

Además los cambios en los usos tradicionales reducen las áreas de reproducción, introducen modificaciones en los cultivos y afectan a la densidad de presas como consecuencia de la disminución de la heterogeneidad ambiental y del uso de pesticidas.

Los nidos de esta especie, que aparece registrada como «Vulnerable» tanto en el Libro Rojo de las aves de España como en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, suelen sufrir una intensa predación por parte de zorros, jabalíes y otras rapaces.