Las obras consisten en el desdoblamiento de 14 kilómetros de calzada. / KAMARERO
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Los segovianos llevan ya más de tres años aguantando con paciencia las obras de desdoblamiento de la carretera de circunvalación SG-20, que discurre por Segovia, Bernuy de Porreros, La Lastrilla y San Cristóbal de Segovia a lo largo de 14 kilómetros. Un tiempo, que a la vista del desarrollo de la ejecución se alargará con toda probabilidad hasta el año que viene, a pesar de las previsiones de la Administración central que establecían la conclusión del proyecto para finales de este 2019. La subdelegada del Gobierno en Segovia, Lirio Martín, afirmaba a mediados del mes pasado que “si las condiciones meteorológicas del próximo otoño no son especialmente duras, la ejecución podrá darse por finalizada a finales de año. Con cortes y reordenaciones del tráfico constantes durante estos más de 36 meses, ya que las actuaciones se acometen mientras se mantiene el tráfico, en la actualidad todos los enlaces con las carreteras que une la SG-20 se encuentran abiertos, a excepción del ramal que permite la incorporación desde la SG-V-6123 (San Cristóbal de Segovia) a la SG-20 en sentido Madrid-Ávila, y con algunas dificultades los conductores circulan por lo que será la nueva vía.

La circunvalación de Segovia entró en servicio en octubre de 2001 y poco más de un año después, en diciembre de 2002, el Gobierno central (en manos del PP) anunció su intención de desdoblarla. La alta siniestralidad que registró sobre todo en sus comienzos (12 fallecidos en el primer año) elevó la polémica en torno a esta vía que se concibió con una previsión de 6.000 vehículos al día, cuando el tramo con más movimiento (los 2,9 kilómetros que separan las salidas hacia San Cristóbal y La Granja) supera los 18.000. El estudio informativo para el desdoblamiento se licitó finalmente en marzo de 2004, pero no fue hasta finales de 2009 y principios de 2010, cuando el departamento que entonces dirigía el sociAlista José Blanco dio luz verde al proyecto. Respecto al plazo de ejecución, se barajaban entonces dos años.

Las obras comenzaron en mayo de 2016, con el proyecto de duplicar 14 kilómetros de calzada, con modificaciones sustanciales en sus seis enlaces, así como la ejecución de cuatro viaductos, cuatro pasos superiores, quince pasos inferiores y una pasarela peatonal. El primer tramo de la obra, denominado A, adjudicado a Dragados, va desde el enlace con la autovía A-601, en el punto kilométrico 0,00, hasta el enlace de la carretera autonómica CL-601, en el kilómetro 8,4. Y el tramo B, que se adjudicó a Azvi, empieza en el kilómetro 8,4 y finaliza en el 15,5, comenzando en el entorno de la CL-601 y acabando en el enlace de la carretera N-110, sentido Ávila.

Durante el pasado mes de junio se restableció el tráfico, después de meses, en dos de los puntos donde más circulación de vehículos registra la circunvalación, en el enlace con la carretera de La Granja, en el término municipal de Segovia, y en la conexión con la carretera de Torrecaballeros, la N-110, en La Lastrilla.