La Esteva baila en la Plaza Mayor./KAMARERO
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‘De casa salimos con mucha prudencia, a cantar las marzas si nos dan licencia’. La estrofa corresponde a uno de los cantos que los ‘marceros’ han empleado durante décadas para iniciar el recorrido de la ‘ronda de marzas’, una tradición secular que saluda la llegada de la primavera con cánticos y danzas.

Durante el mes de marzo, son muchos los pueblos del norte y el centro de España quienes ponen en la calle las canciones y bailes típicos de esta tradición, y desde hace ocho años, Segovia se incorpora también a celebrar con alegría el inicio de una nueva estación de la mano de la Asociación Cultural Grupo de Danzas La Esteva y la Ronda Segoviana.

Las calles del centro histórico de la ciudad fueron el escenario del peculiar recorrido de músicos y danzantes, que unieron la Plaza Mayor y el Azoguejo con sus canciones y bailes, haciendo cinco paradas en otras tantas ‘estaciones’ para recibir el pequeño óbolo en forma de refresco en los restaurantes José, El Hidalgo, Narizotas, Duque y Cándido.

De origen pagano, vinculado a la celebración del final del invierno y el inicio de la primavera, las ‘marzas’ hunden sus raíces en los pueblos ibéricos, que comenzaban el año el 1 de marzo regidos por el calendario lunar.

El imperio romano modificó el calendario por el creado por Julio César, pero la resistencia de pueblos como los cántabros mantuvo la tradición de la fiesta de inicio del año. Pero no fue hasta 1847 cuando el diccionario geográfico de Pascual Madoz recogía por primera vez el término ‘marzas’ para definir una fiesta típica de San Verísimo de Celanova (Orense) que se celebra el 1 de marzo, festividad de San Rosendo.

Años más tarde, en 1910, el Diccionario de la Lengua ya incluía esta acepción como definitoria de la fiesta específica, aunque autores como Juan Valera ya la habían empleado en algunas de sus obras.

En cuanto a su ámbito geográfico, Asturias y sobre todo Cantabria son los territorios en los que mayor implantación tiene esta tradición, aunque en muchos pueblos de Castilla y León también es costumbre su interpretación.