Los smartphone están en las manos de más de 40 millones de españoles.
Los smartphone están en las manos de más de 40 millones de españoles. / E. A.
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¿Quién no tiene un smartphone hoy en día? ¿Quién continúa apuntando los números de teléfono en un listín en lugar de hacerlo en los ‘Contactos’ del móvil? ¿Quién acude al teléfono fijo de casa para hacer una llamada si puede hacerla con su móvil en la calle? Por suerte o por desgracia, apenas nadie. Y así lo reflejan los datos. Si bien en 2017, a nivel nacional, se contabilizaron un total de 19.689.751 millones de usuarios de telefonía fija con una penetración de 42,3 usuarios por cada 100 habitantes (lo que supone un aumento respecto a la penetración de 2016, 42,2), hace diez años, en España se superaban los 20 millones de usuarios de telefonía fija (45,1 líneas por cada 100 habitantes).

Por el contrario, según la CNMC, la telefonía móvil, a nivel nacional, no ha hecho más que crecer desde 2007 cuando se contabilizaron un total de 27.657.855 usuarios, con una penetración de 61,8 líneas por cada 100 habitantes, hasta que en 2017 se registraron 40.826.787 usuarios, lo que supone una penetración de 87,7 líneas por cada 100 habitantes.

El descenso de las líneas fijas también se refleja en los datos específicos de la provincia de Segovia desde los 75.506 usuarios en 2007, bajando hasta las 71.159 líneas en 2016 y registrando un total de 66.086 usuarios en 2017. En lo que se refiere a la telefonía móvil, de smartphone casi únicamente en la actualidad, hace diez años se registraron un total de 91.903 líneas, con una penetración de 57,8 usuarios cada 100 habitantes. En 2016, los datos reflejan un aumento importante hasta llegar a las 120.091 líneas en la provincia de Segovia (con una penetración de 76,8 usuarios por cada cien habitantes). Por último, las cifras que se registraron el pasado 2017 contemplan 126.042 líneas móviles, lo que supone una penetración de 81,2 usuarios por cada 100 segovianos.

Movistar, con un 65,7%, lidera las cuotas por líneas de telefonía fija en Segovia frente al 17,61% de Orange; el 14,58 de Vodafone; el 1,5% de MasMovil y un 0,59% para un resto de compañías no especificadas. Según la CNMC, operadores como ONO, Jazztel, Euskaltel, R y Telecable no encuentran clientes en líneas fijas en los municipios segovianos.

En lo que se refiere a las líneas móviles, Movistar también lidera gestionando un 45,47 por ciento de las líneas, seguido de cerca por Orange con un 31,37% y detrás de estas grandes compañías, Vodafone con un 16,21 por ciento y el 6,35% del Grupo MasMovil. El 0,6% por ciento restante de las cuotas de telefonía móvil las gestionan operadores telefónicos sin especificar.

“En algunos pueblos estamos totalmente olvidados”

El problema de las señales de comunicación también afecta a los teléfonos fijos, que representan un elemento clave cuando de él dependen actividades empresariales o negocios como es el caso de la Panadería Juan Sanz, de Santo Tomé del Puerto, localidad de apenas 300 habitantes y que tiene el privilegio de estar próximo a una gran vía de comunicación como es la Autovía del Norte (A-1), aunque también necesita otras infraestructuras.
El dueño del establecimiento, Juan Sanz, regenta también un negocio de turismo rural. Ayer se lamentaba porque lleva “dos días enteros sin teléfono y sin que me sepan dar respuesta ni solución”. De su negocio, con el que suministra a particulares y a otros negocios de la comarca, dependen 15 empleados además de la familia propietaria. Por si fuera poco, en estas fechas está aún más ajetreado por la celebración de las fiestas de Santa Águeda. “Ni pueden ponerse en contacto conmigo ni yo saber quién me está llamando, pues se ha cortado la línea; antes tenía desviadas las llamadas del fijo al móvil, que ahora no puedo recibir”. “Lo peor de todo —agrega con enojo— es que nadie nos explica nada”. “Los operarios que están aquí dicen que hablemos con Telefónica, pero como ya no hay oficinas, no hay a quién dirigirse. Llamar por teléfono es como no atenderte. Dicen que es una incidencia masiva y que afecta a varios pueblos, que no tienen capacidad para atender a todos”. “Es una impotencia total”. “En algunos pueblos estamos totalmente olvidados: cuando no es por la nieve, es por el teléfono… Es desesperante”. En su opinión, los pueblos necesitan de buenas comunicaciones para mantenerse. “Luego se quejan de que los pueblos se quedan vacíos, pero es que si estamos incomunicados no se puede hacer nada”, concluye.