De izquierda a derecha los alcaldes y alcaldesas de Mérida, Cuenca, Segovia, Ibiza y Córdoba, integrantes de la Comisión Ejecutiva del Grupo / E. A.
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Segovia ha sido sede este fin de semana de la reunión de la Comisión Ejecutiva (la tarde del viernes) y de la Asamblea General (hoy sábado por la mañana), del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España. Los alcaldes de las quince ciudades han hecho balance, han cerrado la contabilidad y firmado actas para dar paso a partir del mes que viene a una nueva asamblea que se constituye tras las elecciones municipales del pasado 26 de mayo. En actual presidente y alcalde en funciones de Cuenca, Ángel Mariscal, dejará el cargo que asumirá el de Ibiza, Rafael Ruiz González.

Ambos, acompañados de la regidora segoviana, Clara Luquero, de la de Córdoba, Isabel Ambrosio, y el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez, han comentado en rueda de prensa que en los próximos años el grupo se enfrenta a retos que las ciudades no pueden afrontar solas, por lo que piden la implicación de Comunidades Autónomas y del Gobierno de España.

Se refieren, entre otros, a la supresión de cableado en fachadas de los cascos históricos y de otros elementos de empresas de servicios que afean la estética de sus calles y plazas.

El actual presidente del grupo explica que es un tema que se ha abordado con la Dirección General de Cultura y comenta que solo en la ciudad de Cuenca ocultar el cableado para evitar el impacto visual está valorado en torno a 20 millones de euros. Añade que una de las iniciativas, propuesta en las jornadas de formación celebradas en La Laguna el año pasado, es crear un grupo de trabajo “para ver si a través de la Ley de Prepuestos Generales del Estado se puede conseguir alguna medida para evitar que el problema vaya a más”.

Por su parte, el alcalde de Ibiza en funciones reconoce que este asunto “es una de las piedras en el zapato” de la gestión de las Ciudades Patrimonio Mundial españolas, porque “aunque tenemos un peso específico en el Estado, somos eficaces en unas cosas y en otras no tanto”.

En este sentido, ha recordado que durante el Gobierno del presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, se planteó una propuesta normativa en el Congreso de los Diputados “que quedó ralentizada por la situación de crisis económica porque al final, como en casi todos los problemas, las soluciones son económicas”.

El regidor que llevará las riendas de este grupo de ciudades desde el próximo 1 de julio admite que las compañías de servicios también tiene su peso en el Estado, que soterrar cableado telefónico o eléctrico es muy costoso, “y nos dicen que lo asumamos los ayuntamientos”. De ahí, explica, “la necesidad de una normativa en la que todo el mundo se haga responsable de que los cascos históricos no pueden estar con cables porque hoy en día hay tecnología para evitarlo”.

Sin embargo, Ruiz insiste en que ese proceso “no lo podemos afrontar solos; nos tienen que acompañar nuestras Comunidades Autónomas y el Gobierno Central, a partir de una normativa estatal que nos lleve a ir mejorando paulatinamente porque es un trabajo arduo y algunas ciudades han avanzado más que otras”.

El lado positivo es que desde el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad se hizo en su momento un trabajo previo que ahora será necesario retomar cuando también el Estado cuente con un Gobierno operativo, ya que el actual está en funciones. Se trata “de que nuestras ciudades tengan un trato diferenciado para que en los edificios históricos con un valor indudable sea de obligado cumplimiento” el ocultamiento o soterramiento de cableado y otros elementos antiestéticos.

Turistificación

Por otro lado, sobre el fenómeno denominado turistificación —el impacto que tiene la masificación turística en el tejido comercial y social de determinadas zonas de las ciudades—, que se ha intensificado en los últimos años, y que ya afecta a algunas de las ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, el todavía alcalde de Cuenca recuerda que “no todas las ciudades estamos igual en cuanto a presión turística” y, aunque empieza a preocupar en Ibiza, Santiago, Córdoba e incluso en Toledo o Segovia, Úbeda, Baeza o Cuenca “están lejos de esa presión”.

Para conocer “el estado de la ciudad” hace dos años se puso en marcha, junto a la Secretaría de Estado de Turismo un Observatorio Turístico cuya información se traslada a las oficinas turísticas de las ciudades y a los técnicos responsables.

Mariscal considera que las ciudades del grupo “tenemos algo que nos protege de la masificación porque el perfil de nuestro turista es el de personas que buscan patrimonio, cultura, a quienes les gusta el arte, de ahí nuestra apuesta por un turismo cosmopolita, con importantes valores añadidos y por eso estamos yendo a los principales mercados de origen en todo el mundo, de Europa a China y de Iberoamérica a EEUU”.

La alcaldesa de Segovia, por su parte, aunque reconoce el crecimiento de la presión turística considera que Segovia, como otras ciudades, todavía tienen margen de crecimiento del sector, pero coincide con el presidente saliente en que se debe trabajar “en estrategias que potencien o prioricen lo cualitativo sobre lo cuantitativo. Lo habrá que hacer desde cada ciudad y desde el Grupo, buscar un turismo de mayor calidad, que consuma más, deje más recursos económicos y genere riqueza”.

Su homólogo de Ibiza, “donde este problema ya es una amenaza real”, considera que es fenómeno “muy nuevo en el que hay que estar muy atentos” y en que “va a haber que regular”, como ya se ha hecho en Baleares, que cuenta con normativa para frenar la masificación o la propia capital pitiusa, donde están prohibidos los pisos turísticos como tal.

Cascos históricos vivos

Mariscal se ha referido a uno de los retos a los que se enfrentan estas ciudades, luchar contra la turismofobia y mantener vivos y dinámicos los centros históricos: “Hay que insistir en el orgullo de contar con la declaración de la UNESCO, que se sientan partícipes y vean que es una responsabilidad y algo bueno porque crea puestos de trabajo y permite disfrutar de ese patrimonio, de la cultura, de los museos pero siendo conscientes de que no se pueden convertir en un parque de atracciones y cuando empiezan a aparecer problemas como el encarecimiento de la vivienda”.

El trabajo debe ir encaminado, según él, “a planificar bien al ciudad” para que no surjan este tipo de problemas a través de la movilidad y la oferta de todos los servicios, desde el transporte a la recogida de residuos, centros de salud, colegios, etc.

Precisamente, el alcalde en funciones de Cuenca considera que parte del éxito de esta red de ciudades es que ponen en común “las buenas prácticas, compartiendo experiencias, viendo lo que se hace bien y lo que se hace mal”.

Impulso a la internacionalización

El impulso a la internacionalización de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad como imagen de España es el éxito más destacado del grupo que integran las 15 urbes españolas que cuentan con esta declaración de la UNESCO en el balance de una legislatura a la que se ha puesto fin en Segovia.

El presidente saliente del grupo y alcalde en funciones de Cuenca, Ángel Mariscal, ha informado de que a lo largo de los últimos cuatro años se han llevado a cabo 18 asambleas, una veintena de comisiones ejecutivas y más de 60 reuniones de las comisiones informativas de Turismo, Patrimonio y Cultura en las que de una manera u otra han estado implicadas más de 200 personas, entre alcaldesas y alcaldes, concejales y técnicos.

La estabilidad económica y un buen posicionamiento a nivel nacional e internacional son logros suficientes para poder “decir con orgullo que somos hoy un ejemplo en España de cómo se puede trabajar y aprender juntos, con un objetivo común, sumando y aunando voluntades, destacando también el papel del Gobierno de España, a través de los ministerios con competencia en Cultura y Turismo y la incorporación al proyecto de entidades privadas y colectivos de España, Europa e Iberoamérica”, según el presidente del grupo.

Por su parte, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, insiste en que el grupo es “el mejor embajador de la marca España en cuanto a su patrimonio monumental magnífico y también como ciudades de identidad cultural, algo en lo que hemos trabajado mucho durante estos cuatro años”.

También valora que es “un grupo modélico en el que los objetivos prioritarios han estado siempre por encima de los ideológicos o de partido. Hemos sabido poner por encima de todo esa defensa de lo que nos une, que es el patrimonio cultural que todas las ciudades tenemos para su defensa, cuidarlo y protegerlo porque tenemos esa responsabilidad ante los hombres y mujeres de todo el mundo y ante las generaciones venideras”.

La delegación del Grupo de Ciudades Patrimonio ha realizado una visita guiada por el Alcázar, acompañada por el coronel alcaide, José María Martínez Ferrer, otra a la Catedral y un recorrido por la capital segoviana.