Roberto García Arribas, director de la Biblioteca Pública de Segovia
Roberto García Arribas, director de la Biblioteca Pública de Segovia.
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Estudió Ciencias de la Información, para luego dar un giro importante en su vida. Desde niño era un gran amante de las bibliotecas y, una amiga que tras finalizar sus estudios se metió en este mundo le dijo ¿Y tú, por qué no?, y lo hizo.

Lo primero que hizo el director de nuestra Biblioteca fue mostrarme todos sus rincones, los que se ven y los que no…Porque solo observando todo el espacio, se puede comprender que hoy, una biblioteca es mucho más que un almacén de libros.

Los rincones dedicados a leer la prensa y revistas, la sala de estudio, la zona destinada al público juvenil, a la literatura o a los libros de consulta, al préstamo, incluso al Tay Chi, movimiento oriental para lograr el equilibrio, del que ahora se va a realizar todo un cursillo para que lo conozcamos de cerca pues la biblioteca tiene música y publicaciones para comprenderlo y practicarlo, con mayor pericia… “O, al menos, intentarlo”.

En la biblioteca, las actividades de todo tipo se están adueñando del espacio y del tiempo: cuentacuentos, clubes de lectura, conferencias, presentaciones de libros, conciertos… Y todo en un lugar cuyo suelo tiene “fósiles” y, no les engaño. Uno va caminando y va viendo conchas y cangrejos que, hace muchos siglos cayeron allí y ahora nos acompañan mientras leemos o consultamos nuestro libro favorito… De cómo es la vida de un bibliotecario, de sus preocupaciones y de cómo ve el futuro de estos templos del saber, él mismo, Roberto García, nos lo cuenta.

— Para empezar la conversación, fuiste usuario de bibliotecas y hoy trabajas en una ¿Qué es lo que más te gusta de estos espacios?
— Yo creo que cuando las personas vienen a las bibliotecas, lo hacen buscando un dato, o una información pero, también hay gente que tiene intención de encontrar el conocimiento. Hay gente que quiere mejorar, que quiere capacitarse profesionalmente, aumentar su capacidad intelectual o el afán de socializarse porque este es un lugar donde el público se reúne, conoces gente con diferentes inquietudes, edades, condiciones, hay pocos espacios públicos donde encuentres tanta relación entre niños, adolescentes, adultos y mayores. La bibliotecas mejoran a las personas. Por ello, nosotros procuramos organizar actividades donde se puedan juntar varias generaciones. Eso es lo importante, la búsqueda del conocimiento, de mejorarse, de formarse, de socializarse y siempre, generar alguna inquietud al sugerir alguna nueva lectura, eso es lo que me gusta de las bibliotecas.

— El haber sido usuario, hoy te da más valor como director porque conoces lo bueno y tienes idea de cómo mejorar lo demás…
— Creo que sí, es importante para ser buen bibliotecario (no sé si lo soy pero lo pretendo), el haber sido usuario de la biblioteca y, hay que contar con una cosa, ahora estamos en la parte baja, donde se encuentran los despachos y los almacenes pero, es arriba donde se ve y te cuentan lo que el usuario quiere, lo que le molesta, sus expectativas… Es decir, es arriba donde te dicen: “A mí me gustaría que hicierais cursos de esto o de lo otro” y, por ello, yo procuro estar arriba todo lo posible.

— Hemos comenzado recorriendo toda la biblioteca y en ella hemos visto los anuncios de algunas de las actividades que organizáis para que “todo el mundo se una” y son actividades de muchos tipos, muy variadas, en las que se encuentra, por ejemplo el Tai Chi, un arte marcial que ofrece beneficios a nivel corporal y mental, exposiciones de ilustración de libros, conferencias… En otras palabras, las bibliotecas están cambiando mucho la imagen que se tenía de ellas…
— Creo que hemos asociado siempre las bibliotecas a lugares donde se guardan libros y, eso es cierto pero, solo hasta un punto.
Hay bibliotecas que tiene la obligación de guardar todo, nosotros por ejemplo, tenemos la obligación de guardar todo lo de Segovia pero, las bibliotecas tienen que ser y tener más movimiento. Movimiento de las últimas novedades pero, también de su contenido, es decir, los bibliotecarios debemos sugerir lectura y animar a la lectura pero, con libros y con talleres, como el de encuadernación, que vamos a iniciar, el de Tai Chi, el cine fórum o, con las charlas sobre diferentes temas…
Tenemos que intentar que la gente tenga un bagaje cultural mayor, con muchos tipos de actividades y, para ello tenemos que traer a un ilustrador, como el que ahora tenemos en la zona infantil, para que nos muestre cómo crea sus dibujos cuando lee un libro o pensadores que trabajan en la Universidad que nos dicen cuales son las últimas tendencias de la democracia en el mundo.
Es decir, tenemos que mostrar el contenido de los libros para que la gente diga: “Esto no lo había pensado pero, quizás me interese”. Sí hablamos de Tai Chi, nos interesa que el público, sepa que tenemos una colección muy relevante de libros y audiovisuales sobre salud, general o de cosas específicas, que les permitan entender lo que nos ocurre. Las bibliotecas estamos abriéndonos más, para mostrar más.

— Y para haceros eco de los intereses del público.
— Eso es importantísimo. Por ejemplo, unos bibliotecarios que se sienten en su despacho y digan: “Ahora la gente quiere leer sobre vampiros…” En los despachos no están las tendencias, esas las da el público. Si quieren leer sobre gastronomía o sobre viajes, porque cada vez la gente sale más de viaje, son los usuarios los que nos dicen lo que quieren. Hay que saber escuchar y atender esas necesidades.

— Observo, que las bibliotecas de hace unos años, para nada tenían el tamaño de las actuales. Por ejemplo la de Segovia que, en un principio, dejó a todos pasmados al ver el tamaño de este edificio cuando estaba en construcción, y más al compararla con la anterior, que a su lado parecía una caja de cerillas… ¿las actividades y los niños son la causa? ¿la idea es hacer cantera? ¿estáis empujando para que los niños dejen de ver las bibliotecas como espacios aburridos y se acostumbren a pasar más tiempo en ellas?
— Son los grandes lectores. Son los que más leen. Es cierto, tenemos que trabajar y lo estamos haciendo, porque si logramos que los niños sean usuarios asiduos a las bibliotecas, estaremos logrando muchas cosas como que la lectura sea para ellos importante y que la comprensión lectora sea de un alto nivel y eso les procurará mayores facilidades en sus estudios y, mayores facilidades en su desarrollo profesional y personal. Por eso, lo estamos haciendo con todas nuestras ganas.
Ocurre que, llegada la adolescencia, logramos que estén aquí hasta los catorce o dieciséis años pero, luego nos cuesta. Hay unas edades muy complicadas. Normalmente vuelven cuando ya tienen veintitantos años pero, también es nuestra lucha lograr que los jóvenes entre diecisiete y veintitantos años utilicen la biblioteca. Estamos buscando de qué manera atraerles: Con música de su interés, con concursos de poesía… es difícil, son un público complicado. Y sí, la cantera son los niños pero, luego llega ese bajón que intentamos solventar…

— Hay gente que en la biblioteca encuentra la tranquilidad y los medios de espacio e iluminación que necesita para dedicarse al estudio…
— La biblioteca tiene muchos servicios y, uno de ellos son sus metros cuadrados, otro su calefacción, su iluminación y, su refrigeración para que la gente pueda venir a leer o estudiar. Es gente que, en muchos casos, está preparando su futuro.

— Cambiando de tema, si hasta ahora hemos hablado del cambio que están viviendo las bibliotecas, hablemos de los usuarios. ¿Se observa que se sigue utilizando la biblioteca? ¿internet no mató al lector del libro de papel?
— Yo creo que van a pervivir todos los formatos durante mucho tiempo y, si vienen más, bienvenidos sean. Tenemos que recordar que un formato que fue una auténtica nueva tecnología fue el propio libro y, yo creo que se va a mantener.
Ahora también tenemos eBiblio, una aplicación con la que se puede tener en préstamo, libros electrónicos de Segovia y de Castilla y León, que se encuentran en la plataforma digital eBiblio, que funciona 24 horas al día. En esta aplicación podemos obtener libros, revistas y periódicos para descargar, consultar y leer pero, vemos que el avance va muy lento. En otras sociedades, como EEUU, la utilización de los libros electrónicos es muy alta. Creo que hay algún problema de capacitación, hay mucha gente que no tiene problema de leer en libro digital pero tiene algunas carencias para manejarse en estos formatos. Queremos hacer algún curso para ayudar al público en esa materia. Hay que tener en cuenta que, en una tablet se puede llevar, prácticamente, toda esta biblioteca, tanto libros, como música.

— ¿Quién acude en más ocasiones a la biblioteca? ¿Los más jóvenes, los mayores?
— Creo que un poco de todo, vienen por las tardes las familias para hacer trabajos o consultar pero, también hay gente joven en su zona, haciendo trabajos en grupo. En la sala de estudio están preparando exámenes de Universidad y oposiciones, hay gente jubilada que viene por la mañana. Es un abanico grande y diverso. No podemos decir que solo vengan los jubilados o que solo vengan los niños, es claro que todas las edades vienen aquí. Siempre hay gente.

— ¿Qué tipo de lectura os piden?
— Sobre todo, novedades de Literatura, de Ciencias Sociales, de Historia, de Filosofía… Pero siempre lo último. Hay grandes lectores que llevan bagaje y quieren estar siempre enterados de la última novela negra o, el último libro de política, nos piden también poesía porque Segovia tiene un elenco de poetas importante, hay afición por la poesía. Y, en películas…también las novedades. Fíjate, han llegado a pedirnos la que está en el cine pero, nosotros no podemos acceder a ella hasta que pasa a formato de DVD.

— ¿Y cuando sale el nombre de quien ganó el Nobel… todos corriendo?
— Sí, siempre. También la misión de la biblioteca es ofrecer esas novedades pero, además, “sacar” las novedades de los años sesenta y setenta que están olvidados pero son grandes clásicos, esa, también es nuestra labor.

— ¿Cuál es el libro más raro que os han pedido?
— Me dejas…

— Porque, imagino que os pedirán libros que, en un momento determinado, no estén en la biblioteca. ¿Cómo os hacéis con ellos?
— Sí, tenemos una cosa muy rara que se llama “desideratas” que es cuando un usuario no encuentra un libro o una película, nos lo puede solicitar para que, si tenemos presupuesto, lo podamos comprar. Y, es que nos piden de todo, de todo… Desde un libro de cocina extraordinario del que hay pocos ejemplares hasta una película tailandesa cuyo título no habíamos escuchado nunca o música de finlandia que yo no sabía ni que existía… Cosas muy variadas, afortunadamente, porque eso nos abre el campo cultural para otros que no lo han solicitado pero van a poder disponer de la película tailandesa, del libro de cocina extraordinario o, de la música finlandesa… y esa diversidad cultural es esencial en la biblioteca, que podamos ofrecer no solo los Bets Seller o lo que aparece en las televisiones.

— Ahora te voy a preguntar por las donaciones o, por cómo llegan los libros…
— Normalmente, las bibliotecas aumentan sus colecciones con la compra de los libros pero también con el canje entre unas y otras, con lo que se imprime aquí en Segovia porque un ejemplar de todo lo que se publica en la provincia tiene que llegar aquí y, cómo no, con las donaciones, que son esenciales.
El público trae libros que no le caben en casa o que consideran que lo tiene que tener la biblioteca. Tenemos magníficos ejemplos en Segovia de usuarios que, al jubilarse, consideran que su colección de libros tenía que estar en la biblioteca para que llegue a otros segovianos y, en esas donaciones, llega de todo. Libros que tenemos duplicados o triplicados y que intentamos hacer llegar a otras bibliotecas de nuestros pueblos, formatos antiguos como los VHS o los cassettes… Para todo aquello que la biblioteca no puede dar uso, como estos formatos, o libros muy repetidos, la biblioteca tiene a la entrada un carro, donde el público puede coger lo que hay y llevárselo a casa.

— ¿Donaciones hay muchas? ¿Tanto de los que traen dos libros como de quien deja la biblioteca que tenía su padre porque no puede hacerse cargo?
— De esas hay pocas, pero hay ejemplos muy significativos de personas que han acumulado una biblioteca importante y la han traído aquí. Esa es también misión de la biblioteca, sacar esos libros antiguos de hace veinte o cuarenta años y ofrecerlos al público. En cualquier caso son bienvenidos porque es la manera de dar una segunda oportunidad a esos libros y, si no es en esta, será en otra biblioteca.
Las bibliotecas son una caja en la que se encierra el saber y que bien merecen una visita ¡o varias!

Recordábamos en la despedida la tristeza que supone presenciar las imágenes que se suceden en casi todas las guerras en las que los archivos, museos y bibliotecas, “pagan el pato” y son destruidos y quemados por ser, como recalcó Roberto García, “Las entidades que preservamos la memoria”. Preservemos la nuestra, cuidémoslas.