La población de Segovia se reducirá un 12 por ciento en los próximos diez años

Frente al aumento demográfico registrado hasta ahora, la tendencia a corto plazo será inversa por culpa del envejecimiento y de la emigración.

Segovia perderá en los próximos diez años más del doce por ciento del actual volumen de población, cifrada en 158.969 habitantes. De este modo en el año 2012 se prevé que vivan en los 209 municipios de la provincia 149.351 personas. La disminución total en una década será del 12,36 por ciento.

Según las proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadística (INE), Segovia se irá reduciendo en 962 habitantes de media, una cifra superior a la que programó en el anterior informe con proyección de futuro, que preveía que esa disminución sería de 700 bajas por año.

La situación de Segovia no será la peor de Castilla y León, donde tienen perspectivas menos positivas las provincias de Ávila, con una pérdida de 1.670 cada año (-10%); Zamora, que se reducirá su población en 1.006 anuales (-9,83%); Burgos reducirá su padrón en 1.106 cada año (-8,59%); Salamanca perderá cada ejercicio 316 residentes (-7%); o Palencia, con 690 menos (-6,75%). Tan solo Soria y Valladolid se encuentran en mejores perspectivas que Segovia ya que el INE prevé pérdidas del 5,63% y 1,45% respectivamente.

Según las estimaciones de Estadística, la cifra de 1.446 nacimientos que hubo en la provincia de Segovia en el año 2010 ya no volverá a alcanzarse. De forma progresiva seguirán bajando hasta llegar a los 1.232 en el año 2016, o los 1.078 en que se quedarán en el año 2021.

En cambio se prevé que el número de defunciones continúen siendo más numerosas que los alumbramientos, aunque tendrán una tendencia casi constante. Así si el año pasado se registraron 1.669 óbitos, en el año 2012 serán 1.637, una cifra casi constante.

Esa diferencia entre muertes y defunciones arroja un saldo vegetativo negativo todos los años, de modo que en 2012 será de -291, pero que en 2015 se situará en -399, y llegará a los -559 en el año 2021.

Esta tendencia sólo se compensaría con la llegada de inmigrantes, como ha ocurrido en los últimos años. Pero las previsiones apuntan a que serán negativos los saldos, y saldrán más efectivos que los que lleguen. Según el INE, cada año llegarán a la provincia en torno a 3.000 personas, mientras que saldrán más de 4.000 en los próximos años, y sólo bajará esa cifra a partir de 2015.

En definitiva, las previsiones oficiales, realizadas en base a las actuales tendencias demográficas, prevén una estructura poblacional con reducción progresiva de habitantes en las próximas décadas en todo el país.

Así, en el año 2022 España contaría con 45,0 millones de habitantes, un 2,5% menos que en 2012. Y en 2052, la población de España se cifraría en 41,5 millones, un 10,2% menos que en la actualidad. En los próximos años España continuaría registrando un paulatino descenso de la natalidad. Así, en 2021 nacerían 375.159 niños, casi un 20% menos que en el último año. Hasta 2031 se registrarían 7,7 millones de nacimientos, un 9% menos que en los últimos 20 años.

El descenso de nacimientos vendría determinado por la propia estructura de la pirámide poblacional, debido a una progresiva reducción del efectivo de mujeres en edad fértil.

Por ello, el número de nacidos no volvería a crecer hasta 2030 —una vez superado el efecto que produjo la crisis de natalidad de los años 80 y primeros 90 sobre la pirámide poblacional femenina—, aunque volvería a decrecer a partir de 2040. En cualquier caso, en los próximos 40 años nacerían en España 14,6 millones de niños, un 24% menos que en los últimos 40.

Esta evolución de la natalidad se produciría a pesar de que la fecundidad mantuviera la tendencia ligeramente favorable de la última década, lo cual llevaría al número medio de hijos por mujer hasta 1,51 en 20 años y 1,56 en 40, frente a los 1,36 de 2011.

A su vez, con la tendencia actual, la edad media a la maternidad proseguiría su tendencia ascendente hasta alcanzar los 31,5 años en 2051.

De mantenerse los ritmos actuales de reducción de la incidencia de la mortalidad por edad sobre la población de España, la esperanza de vida al nacimiento alcanzaría los 86,9 años en los varones y los 90,7 años en las mujeres en 2051 (con un incremento de casi ocho años y de seis años, respectivamente). Eso significa, además, que la diferencia entre la esperanza de vida femenina y masculina se reduciría en dos años hasta entonces. Por su parte, la esperanza de vida a los 65 años aumentaría a 24,0 en los varones y a 27,3 en las mujeres, casi seis y cinco años más que en la actualidad, respectivamente. En cualquier caso, una estructura demográfica cada vez más envejecida produciría un continuo crecimiento del número anual de defunciones. Así, en los próximos 40 años morirían en España unos 17,9 millones de personas, un 34% más que en los últimos 40. Con todo ello, el saldo entre nacimientos y defunciones entraría en una dinámica continuamente decreciente.

De hecho, estos resultados ofrecen una perspectiva de crecimiento natural negativo desde 2018, lo cual aceleraría el declive poblacional. Pero uno de los principales efectos que ha tenido la demografía española y segoviana ha sido la llegada de población extranjera, que permitió en los últimos años incrementar la tasa de natalidad y la existencia de población en edades jóvenes.

A nivel nacional y de acuerdo con las últimas informaciones disponibles, el saldo migratorio sería negativo en el año 2012 en 181.479 personas. En 2011 también fue negativo, en 50.090 efectivos. Este saldo es consecuencia de un flujo inmigratorio esperado de 376.696 inmigrantes, un 17,7% inferior al año anterior, y de una emigración al extranjero prevista de 558.175 personas, un 9,9% superior a la de 2011.

FuenteF. Descalzo 
Compartir