La operación ‘Mordaza Monasterio’ desarticula una banda dedicada a robos a representantes de empresas de joyería

Los 11 detenidos utillizaban documentaciones falsas de varios países para alquilar vehículos y hospedarse en hoteles en los puntos del país donde operaban

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El trabajo conjunto entre el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, tras casi cinco meses de investigación, ha conseguido en los últimos días desarticular una banda de delincuentes especializada en el robo a representantes de joyería, a los que se responsabiliza de 11 delitos cometidos en 10 provincias españolas, entre las que se encuentra Segovia.

La operación policial «Mordaza Monasterio» se ha saldado con la detención de 11 personas, todas ellas de procedencia sudamericana, así como con la recuperación de joyas por valor de 300.000 euros, 20 relojes de alta gama, cámaras de fotos, teléfonos móviles y diversa documentación.

Las características de la operación fueron dadas a conocer ayer en rueda de prensa por la subdelegada del Gobierno en Segovia, Pilar Sanz, a quien acompañaron el comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada de la Comisaría General de Policía Judicial, Jesús Pacheco y el jefe accidental de la comandancia de la Guardia Civil en Segovia, comandante Juan Martínez Ros.

Tras destacar la «especial peligrosidad» de esta banda, ya que aunque su modo de actuar no contemplaba acciones violentas, su movilidad le hacía difícil de localizar, la subdelegada explicó que la operación policial concluyó con la detención en Lérida y Barcelona de los 11 delincuentes que integraban la banda, que se organizaban en dos grupos dedicados también a cometer robos en entidades bancarias o a clientes que hacían reintegros importantes de efectivos en bancos o en cajeros automáticos.

Las pesquisas que derivaron en el diseño y posterior montaje de la operación policial comenzaron en agosto, aunque no fue hasta octubre cuando se tuvo el conocimiento efectivo de la presencia de la banda en España, a los que hasta esa fecha se les había atribuido un robo con violencia y otros dos en vehículos a representantes de joyería en Santiago de Compostela, A Coruña y Oviedo.

La forma de actuar de los delincuentes hizo sospechar a la policía que era un grupo «altamente especializado», ya que seleccionaban a sus víctimas y las vigilaban durante días, empleando en algunos casos sofisticados sistemas de vigilancia electrónica.

Tras conocer las rutinas de sus objetivos -siempre representantes de joyería- seleccionaban el momento adecuado para apoderarse de las joyas que portaban en el vehículo, empleando sistemas para inhibir las alarmas y sin utilizar la violencia.

En este sentido, el comisario Pacheco explicó que el «golpe» más importante de la banda tuvo lugar el pasado mes de octubre en el garaje de un hotel en Burgos, donde la banda consiguió robar del interior del vehículo de un representante de joyería cuatro maletas con joyas valoradas en nueve millones de euros. Este robo aún no ha sido completamente esclarecido, ya que la policía continúa trabajando para localizar y recuperar los efectos robados.

El comisario destacó que uno de los puntos fuertes de la banda era su constante movilidad por todo el territorio nacional, empleando para ello vehículos de alquiler que cambiaban frecuentemente, y hospedándose en hostales y hoteles en estancias máximas de dos días, con el fin de dificultar su detección por Policía y Guardia Civil.

La labor policial concluyó este mes, cuando las investigaciones localizaron a los delincuentes en pisos de Lérida y Barcelona, y tuvieron constancia de su intención de intentar abandonar el país.

Este hecho quedó probado días antes, cuando la policía consiguió interceptar un envío a Colombia de un paquete con diversos relojes de una conocida marca francesa, procedentes presumiblemente de uno de los robos.

En los registros realizados en los domicilios, la policía consiguió recuperar joyas por valor de 300.000 euros, 20 relojes de gama alta, varios teléfonos móviles, cámaras de fotos y diversa documentación.

Hasta el momento -la operación policial aún no se ha dado por concluida- los detenidos serán acusados de tres robos con violencia a dos representantes de joyería y a una mujer que acababa de sacar dinero de una sucursal bancaria, seis robos en vehículos y dos hurtos al descuido, cuyas vícitimas fueron también personas que acababan de reintegrar dinero en efectivo en el banco.