La minería anuncia un paro total y la tercera marcha negra a Madrid

Representantes de las diferentes cuencas del país concretan hoy en León el calendario de protestas para presionar el Gobierno de Rajoy.

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Las protestas del sector minero de Castilla y León se intensifican coincidiendo con el inicio del debate parlamentario en el Senado de los presupuestos generales del Estado, que recogen una rebaja del 63 por ciento de las ayudas a la extracción de carbón nacional. La tercera marcha negra -la segunda concluyó en 2010 en la capital leonesa- calienta ya motores para llevar a Madrid sus reivindicaciones. Además, los sindicatos plantean paralizar la actividad en todas las provincias carboníferas.

Los mineros, en huelga indefinida desde el 30 de mayo, pretenden elevar el nivel de las protestas con una marcha andando a la capital de España y que tendrá como punto de origen las comarcas de El Bierzo, Laciana, la montaña central leonesa y la palentina. A ellas, se sumarán otras procedentes del Principado de Asturias y Aragón. También, el sector tiene previsto protagonizar una acampada en Madrid y manifestarse por segunda vez este año frente al Ministerio de Industria.

Este calendario de protestas que pretende presionar al Ejecutivo de Mariano Rajoy para que cambie de postura y mantenga las partidas para el sector fijadas en el Plan del Carbón (2006-2012) se concretará en una reunión que se celebrará esta misma mañana en León. En ella participarán representantes de las diferentes zonas mineras del país, según confirmó el responsable de Minería de FIA-UGT en Castilla y León, José Manuel Álvarez Maestro.

Panaderías, colegios, bares, oficinas o supermercado colgaron ayer el cartel de cerrado en solidaridad con los trabajadores del carbón y su propia supervivencia. La jornada de huelga general en 24 municipios leoneses y siete palentinos contó un seguimiento «total», según los sindicatos e, incluso, el secretario regional de FITAG-UGT en Castilla y León, Manuel López, indicó que el paro fue un «éxito sin paliativos», sobre todo, porque se ha hecho «desde el convencimiento» de todos.

La jornada de huelga en los municipios mineros tuvo como colofón dos marchas multitudinarias en la capital leonesa y Guardo (Palencia). Unas 15.000 personas -10.000 según la policía- recorrieron las calles de León para reclamar un cambio de postura a Industria y para demostrar al Gobierno que las protestas «se mantendrán hasta que el cuerpo aguante». Gaspar Llamazares, diputado de Izquierda Unida, se sumó a la manifestación y apostó por la nacionalización del sector para «garantizar la transparencia y el control de las subvenciones». Además, pidió al Gobierno que no convierta a las cuencas en «rehenes de su política de firmeza ante Europa».

En la localidad de Guardo (Palencia), unas 2.000 personas, según fuentes sindicales, se congregaron en la plaza de la Constitución en una concentración masiva a la que acudieron numerosos alcaldes de municipios mineros como Velilla del Río Carrión, Cervera de Pisuerga o Castrejón. Una veintena de mineros recibieron vítores, aplausos y gritos al subir al escenario donde dos niños leyeron un manifiesto que defendía el futuro del sector y la comarca y reclamaba el apoyo de los senadores.

Mientras tanto, continúan los encierros en el pozo Santa Cruz de la localidad berciana del mismo nombre, donde siete mineros resisten bajo tierra desde hace 27 días, y en la sede de la Diputación leonesa y de la Delegación Territorial de la Junta en Palencia.

Entre tanto, los senadores del Partido Popular en la Comunidad no han hecho público si romperán la disciplina de voto y apoyarán las enmiendas socialistas para incrementar los fondos de la minería, aunque varios parlamentarios leoneses ya manifestaron su intención de atender las demandas de la sociedad. No obstante, el secretario general del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, Antolín Sanz, expresó su confianza en que todos los populares apoyen esta semana los presupuestos.

Además, advirtió de que aplicará las sanciones previstas en el reglamento interno si alguno rompe la disciplina de voto.