La Diputación cede al convento de las Madres Dominicas dos tallas del XVII

Las imágenes, de Santa Catalina y San Vicente Ferrer, se han ubicado en el retablo de la iglesia.

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Una imagen de Santa Catalina de Siena y otra de San Vicente Ferrer, ambas propiedad de la Diputación de Segovia, figuran desde la pasada semana en el retablo situado en el altar mayor de la iglesia del convento de las Madres Dominicas merced a un convenio alcanzado entre la institución provincial y la comunidad religiosa para la cesión de las dos tallas, realizadas en el siglo XVII por autores desconocidos.

Ambas imágenes, procedentes del convento de Santa Cruz la Real (actual IE Universidad), fueron restauradas en 1995 por José Luis Silveira con motivo de la creación del Museo de la Concepción, que estuvo ubicado en la capilla del mismo nombre sita en el ‘Antiguo Hospital de Viejos’ hasta 1997. Posteriormente fueron a parar a un almacén del Centro Coordinador de Bibliotecas, donde han permanecido hasta su traslado al convento de las Madres Dominicas.

Tras la firma, ayer, del convenio de cesión, rubricado por el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, y la priora del convento, Mercedes Merino Lucía, el primero mostró su disposición a ceder las obras de arte de la institución que ahora se encuentran en almacenes. “Esas piezas —defendió— tienen que estar en un museo o en una iglesia, no guardadas”. A ese respecto, reveló que la Diputación tiene también previsto firmar otro convenio con el Museo de Segovia, dependiente de la Junta, para la cesión de varias piezas, entre ellas un Cristo de Berruguete y una tabla flamenca, que podrían así ser contempladas por quienes visiten la Casa del Sol.

Con respecto a la entrega de las dos imágenes a las Dominicas, su priora dijo que para su comunidad era “una alegría” recibir tallas procedentes de Santa Cruz la Real, el primer convento dominico de España. Pero, además de ese componente sentimental, insistió en que “estas obras se hicieron en su día para la oración y lo lógico es que se utilicen para ese fin, de forma que ayuden a las personas a rezar y, así, Dios les hable”. La imagen de Santa Catalina de Siena sostiene en la mano derecha un corazón, mientras que en la izquierda debería lucir una cruz, que falta. Por lo que respecta a San Vicente Ferrer, también está representado según su iconografía, con la mano derecha indicando al cielo y la izquierda sosteniendo un libro. Las dos tallas guardan semejanza con las obras de Gregorio Hernández, y en ambos casos están vestidas con el hábito de la Orden de Predicadores.

La priora quiso recordar que las ocho hermanas que integran la comunidad dedican la mayor parte del tiempo a la oración. Para el sostenimiento del convento, realizan reproducciones de arte religioso, sobre todo de los siglos XV y XVI, que luego venden a particulares, y, de forma esporádica, encuadernan libros.