La demanda de atención en consulta aumenta un 15%

El servicio del Hospital General cuenta con tres especialistas y recibe cada año 1.500 paciente nuevos, entre los que es frecuente encontrar a personas con alergia a varios productos, alimentos o plantas.

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En las consultas del servicio de Alergología del Hospital General entran cada año unos 1.500 pacientes nuevos que se suman a los que están en tratamiento y tienen que seguir un calendario de revisiones. El aumento de pacientes es la tónica generalizada porque cada vez hay más personas alérgicas en España, y se pone de manifiesto en el equipo de especialistas de Segovia a través del incremento de demanda de consultas que se sitúa en torno a un 15 por ciento de ejercicio en ejercicio.

En el primer trimestre de 2009 y después de años de reivindicación, el servicio del Hospital General ha logrado asegurar la tercera plaza de alergólogo. En los últimos años había trabajando dos alergólogas a jornada completa y otra profesional que hacía un refuerzo de seis meses o de media jornada, que ahora ha pasado a ocupar la tercera plaza. Esta dotación de especialistas hace que Segovia cumpla la ratio de un alergólogo por cada 50.000 habitantes recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, María Isabel Esteban, precisa que esta recomendación tiene veinte años de antigüedad y el panorama de la alergología ha cambiado mucho.

Además del ya citado aumento de casos, en los últimos años se está haciendo frecuente encontrar en las consultas a alérgicos a varios productos, alimentos o plantas, lo que hace más complicado su tratamiento, dar consejos dietéticos y las recomendaciones de hábitos de vida. “Cada personas necesita más atención y más tiempo de dedicación porque aplicas una medida y tienes que ver que no interfiera en otro proceso”, ha comentado la alergóloga segoviana.

Por ejemplo, los expertos antes se encontraban con muchas personas alérgicas al polen de las gramíneas pero además ahora sufren hipersensibilidad a las arizónicas, al plátano de sombra, a las malezas, al olivo… e incluso no solo a las plantas o los árboles, sino que también se les puede complicar con los alimentos, como la mostaza, el melocotón, las manzanas o los frutos. Son los pacientes polisensibilizados.

También se producen cambios derivados de nuevos hábitos de vida. La alergia a los ácaros no era muy frecuente una provincia como la de Segovia con un clima frío, pero el uso de los humificadores, de calefacciones y el cierre herméticos de los hogares está aumentando su incidencia.