La Codorniz rica, rica

El restaurante de los hermanos García de Frutos cumple 25 años elaborando “con mucho cariño” cocina tradicional.

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Sumando años, el restaurante La Codorniz ha llegado al cuarto de siglo. Es momento de hacer un alto en el camino, echar la vista atrás para repasar lo acontecido en una aventura tan plagada de trabajo como de buenos recuerdos y, tras este gozoso descanso, continuar con la diaria tarea de un oficio que no tiene secretos para los hermanos García de Frutos, Lino y Alfonso.

Sus primeros escarceos en la hostelería fueron en su pueblo natal, La Matilla. El abuelo Lino, con viñas y bodega, elaboraba vino. Y ellos, al salir de la escuela, ayudaban en lo que podían. Así fueron familiarizándose con ese mundo. Luego, cuando el éxodo rural les trajo a Segovia, siguieron ese rumbo, aunque por separado. Lino aprendió en el bar Gallego y en el Juan Bravo. Alfonso espabiló en el restaurante El Cordero y Los Ángeles de San Rafael.

Hasta que, ya curtidos, unieron sus esfuerzos para abrir el bar Séptima Avenida, inaugurado el mismo día que vino al mundo la Constitución Española de 1978. El éxito del establecimiento fue arrollador. Teniendo como plato estrella las codornices (a la plancha o escabechadas), el bar se quedó rápidamente pequeño.

Decidieron entonces dar otro paso, creando La Codorniz (calle Hermanos Barral 3, en San Millán). Alfonso define su cocina como “tradicional”, añadiendo que utiliza, en la medida de sus posibilidades, productos de temporada. Lino prefiere insistir en otros aspectos como el cuidado en la elaboración de los platos y el trato al cliente. “Nuestros platos llevan mucho cariño; procuramos que el cliente salga satisfecho para que repita”, dice.

Aunque cada hermano quiera conceder primacía a uno u otro motivo a la hora de explicar el reconocimiento conseguido, ambos coinciden en un hecho, el “fundamental” papel que han desempeñado durante estos 25 años sus trabajadores. “Sin ellos no hubiéramos llegado donde estamos”, afirman al unísono. Una ‘gran familia’, en la que se combina veteranía y juventud, que ahora está integrada por 14 trabajadores.

Ellos han sido quienes se han encargado de atender, además de a miles de segovianos, a innumerables personalidades españolas, desde nobles (Leandro de Borbón), a artistas (María del Monte), pasando por dirigentes deportivos (Enrique Cerezo) o famosos periodistas (Luis del Val).

Anécdotas tienen mil. Guardan con especial cariño una imagen de la Virgen del Pilar, regalada por la Academia General de Zaragoza, “por el buen trato recibido”.

Pero Lino y Alfonso no quieren quedarse en el pasado. Ahora preparan los actos del 25 aniversario de La Codorniz, entre los que contemplan lanzar un menú especial, el próximo otoño. Y esperan seguir contando con el favor del público, en especial con el de ese cliente —abogado de profesión— que, desde que abrieron el restaurante acude todos los días a comer.