La calle Ochoa Ondategui se cortará al tráfico tras la reordenación de la plaza de Artillería

Los bolardos de granito dejarán una separación de 24 metros entre los vehículos que pasen por la zona y el Acueducto

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Ya está definido casi en su totalidad el proyecto de reorganización del tráfico de la plaza de la Artillería, que fue aprobado ayer por la Junta de Gobierno Local y que el Ayuntamiento ha puesto en manos de Patrimonio, contando también con el visto bueno de la Junta de Castilla y León.

El único objetivo de este proyecto es alejar más el tráfico rodado del Acueducto, de modo que “la intervención será mínima. Consiste en alejar los bolardos de granito del monumento, los mismos bolardos que hay ahora, que están totalmente integrados en el entorno”, explicó la alcaldesa, Clara Luquero, quien añadió que no se van a añadir más elementos, “porque cuanto más limpio quede el espacio próximo al Acueducto, mejor”.

El presupuesto para los nuevos trabajos es algo superior a los 32.700 euros, a los que hay que sumar el coste de la primera intervención que se realizó, en la que se quitaron de la plaza de la Artillería la farola y la isleta, “lo que nos lleva a unos 37.000 euros, un coste modesto”, según la regidora.

Medidas concretas Hasta el momento se conocían algunas de las medidas que se iban a tomar, como la reubicación de la parada de taxis o la separación de los bolardos, pero ayer ya se concretaron casi todas y se anunciaron otras nuevas, como la distancia a la que se reubicarán: 24 metros, concretamente. Paloma Maroto, concejala de Obras, explicó que esta distancia es la que se ha determinado tras las pruebas realizadas durante los últimos meses, para que los autobuses urbanos que bajan o suben a la calle San Juan desde la plaza de la Artillería tengan espacio suficiente para maniobrar con seguridad. Además, señaló que se van a dejar dos pasos de seguridad entre los bolardos para los vehículos de emergencia, como hay actualmente.

Asimismo, dijo la edil que los bolardos van a extenderse desde casi el inicio de la cuesta de San Juan hasta la calle Ochoa Ondategui, que será cortada al tráfico. Esta es otra de las novedades conocidas ayer, el cierre de esta vía que, hasta ahora permite a los vecinos del Salvador bajar desde el barrio hasta la plaza de la Artillería.

“Esta decisión la hemos consensuado con la Asociación de Vecinos del Salvador, a la que quiero agradecer su predisposición y su sensatez, porque comprende que el Acueducto es un bien de toda la ciudad que tenemos que cuidar y mimar”, dijo Luquero.

Explicó, además, que “está pendiente una reunión entre la Policía Local y la junta directiva de la Asociación de Vecinos para valorar si es necesario el cambio de sentido de alguna de las calles para facilitar la movilidad interna del barrio”.

Asimismo, Maroto aseguró que los bolardos que estén cerrando el tráfico en esta calle se colocarán un poco más separados entre sí que el resto, “no porque ahora se vaya a emplear, sino porque hay que tener en cuenta que en determinados momentos, si se hacen obras en Padre Claret, se va a tener que dejar a los autobuses urbanos que accedan por ahí a la plaza de la Artillería, así que se va a dejar ya preparado para que, llegado el caso, solo haya que quitar la cadena y puedan pasar los autobuses”.

Una vez realizada la reordenación, tampoco se dejará a los vehículos particulares parar junto a los bolardos para recoger o dejar a algún viajero como se hace ahora. Sí se permitirá parar en el inicio de Vía Roma, dijo la alcaldesa, y la Policía Local será flexible en estos casos, siempre que sea un tiempo de estacionamiento mínimo.

En cuanto a los taxis, ya se había dicho que la parada iba a llevarse a la zona de la estación meteorológica, entre Vía Roma y Santo Domingo de Guzmán, así pasará a estar a 75 metros del Acueducto, en lugar de a los 10 actuales.

En esta zona se acondicionará la plataforma, donde se pondrán adoquines para que no se deterioren con el tráfico rodado; y se habilitarán la entrada y salida de los taxis, rebajando los bordillos, señaló Maroto. Asimismo, la parada del autobús de la línea 11, que da servicio a la estación del AVE, se trasladará hacia el paso de peatones.

Luquero recordó que la reubicación de la parada “la hemos hecho gracias a la sensibilidad y a la colaboración de la asociación de taxistas, porque desde el primer momento comprendieron que es nuestro monumento, que es nuestro icono y que lo que queremos es cuidarlo”. Además, aseguró que “en la zona en la que van a estar son perfectamente visibles desde la zona turística, es más, Turismo va a elaborar un folleto que hable de lo que significa para la ciudad el servicio del taxi y que oriente a los turistas de dónde está la nueva ubicación”.

Por último, la alcaldesa anunció que se va a reubicar también el aparcamiento de motos que hay en el entorno del Acueducto, aunque aún no está claro el nuevo emplazamiento. La zona que cuenta con más opciones es el espacio de la Unión Previsora.

Señalización En cuanto a la señalización del tráfico, Maroto explicó que seguramente sea necesario pintar en el pavimento algunas marcas, para definir “el carril del autobús, que no haya confusiones y el autobús pueda acceder bien a su parada; y otras para coordinar la circulación de los vehículos que suben de Vía Roma y de los que se tienen que incorporar desde San Juan hasta la glorieta”. En cualquier caso, aseguró la concejala que no se pondrán señales verticales, para evitar el impacto visual que tendrían.

Ahora solo falta saber cuándo comenzarán las obras, ya que la fecha no está definida. Lo que sí es seguro es que tendrán que terminarse antes del 31 de diciembre, puesto que el presupuesto está incluido en las cuentas de este 2017. El plazo previsto para los trabajos es de tres semanas.