La alcaldesa descarta la incorporación de autobuses eléctricos en el nuevo contrato

El equipo de Gobierno conocerá la semana que viene un borrador del nuevo pliego que regirá la concesión del servicio a partir de junio

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La experiencia de continuas y costosas averías con el microbús eléctrico de la Línea 9 del transporte urbano de Segovia ha sido tan negativa, desde el primer curso en el que estuvo operativo, 2007-2008, que la alcaldesa, Clara Luquero, no quiere ni oír hablar de autobuses eléctricos a la hora de determinar las condiciones y mejoras a incluir en el nuevo pliego que regirá la concesión del servicio a partir de junio.

“Se pueden imaginar, cuando nos hemos puesto a trabajar con el nuevo pliego y ha surgido, solo como una posibilidad remota, la utilización de vehículos eléctricos, lo que ha dicho esta alcaldesa”, afirmó Luquero esta semana para añadir que “tecnológicamente no están lo bastante desarrollados como para ofrecer una garantía, una solvencia en un servicio continuo y permanente. Para nosotros ahora es descartable; en el futuro, podría ser”.

Las declaraciones de la alcaldesa no causan sorpresa porque ya en diciembre, cuando se presentó un vehículo eléctrico —un Renault Twizy— para mejorar la movilidad de los funcionarios municipales por la ciudad, sus manifestaciones fueron en la misma línea. Llama la atención, sin embargo, que desde el Gobierno municipal sí se acepte la tecnología de vehículos eléctricos en el caso de turismos y motocicletas, que el Ayuntamiento de Segovia ha incorporado en los últimos años a su parque móvil, pero no así para el transporte público.

En este sentido, la Asociación de Empresas Gestoras de Transportes Colectivos Urbanos (ATUC), en el primer trimestre de este año informó de que varias de sus socias están trabajando con autobuses completamente eléctricos, que pueden suponer importantes ahorros. Según esta organización “en España ya han puesto en circulación este tipo de vehículo DBus (San Sebastián), TMB (Barcelona) o la EMT de Madrid. Esta última cuenta con una flota de minibuses eléctricos.

Para ATUC, en el futuro de la movilidad urbana, los vehículos híbridos y eléctricos “van a desempeñar un papel insustituible” y asegura que el autobús 100% eléctrico, que cumple los estándares de los operadores públicos y privados, “es ya una realidad”.

En este momento, además, España es uno de los principales países de la UE en la producción de vehículos eléctricos e híbridos, incluyendo autobuses y microbuses. Solo en los dos primeros meses de 2016 se había vendido ya una cuarta parte de todos los vehículos eléctricos puestos en el mercado en 2015, según Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones).

Por otra parte, hay que tener en cuenta que, al elaborar planes de protección como, por ejemplo, el Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia, ATUC señala la conveniencia de establecer como zonas de especial protección medioambiental los centros históricos, en los que solo podrán circular vehículos poco contaminantes. De esta manera las empresas de transporte colectivo promueven cada vez más un impulso a la movilidad híbrida y eléctrica. Un caso paradigmático es el de la EMT de Madrid, con un el elevado volumen de pruebas con prototipos.

Hay que recordar que en el año 2010 se realizaron pruebas en el recinto amurallado de Segovia con un prototipo de autobús híbrido. Se trató de un modelo de una empresa de Turquía, con fábrica en España, que ofreció probarlo a Urbanos de Segovia y el ensayo resultó “positivo”, según señalaron entonces tanto responsables de la empresa concesionaria como del Ayuntamiento. De dimensiones y capacidad similar al ‘ecobús’ italiano comprado por el servicio municipal en 2007, su coste económico no llegaba a la cuarta parte de lo que se pagó por el microbús eléctrico, una inversión que rondó los 230.000 euros.

ATUC también ha indicado recientemente que en los últimos años se ha producido en algunas ciudades una reconversión de autobuses diesel y de gas natural comprimido a híbridos, que pueden reducir las emisiones contaminantes hasta en un 35%. Se trata de una solución probada con éxito, por ejemplo, en Barcelona, donde TMB cuenta con la flota más limpia de Europa desde finales de 2012, según la asociación, a la que pertenecen Avanza y Urbanos de Zaragoza, la unión temporal de empresas (UTE) concesionaria del servicio de transporte urbano de Segovia con la marca Urbanos de Segovia.

Hay que recordar que han pasado casi diez años desde que Urbanos de Segovia, con el beneplácito del Ayuntamiento, adquirió el microbús eléctrico y tanto la tecnología como el mercado han evolucionado. De hecho, la citada asociación, que agrupa a la mayoría de operadores españoles del sector, ha publicado que, además del ahorro de combustible, en el caso del mantenimiento —que tantos quebraderos de cabeza ha dado en el caso del vehículo utilizado en el centro histórico de Segovia— se han detectado ya importantes posibilidades de ahorro, a lo que se suma una menor incidencia de la conducción en el desgaste de los consumibles compartidos en todas las tecnologías.

Por otro lado, la alcaldesa informó de que la semana que viene el equipo de Gobierno tratará en una sesión casi monográfica el borrador del pliego de condiciones para el nuevo contrato de concesión del servicio que han elaborado los técnicos de la Concejalía de Tráfico, Transportes y Movilidad con una asesoría externa contratada para estudiar la actual situación del transporte urbano del municipio y proponer mejoras y soluciones.

Según Luquero, que no quiso adelantar novedades a incorporar a este pliego, los miembros del Gobierno municipal también podrán realizar propuestas para que los técnicos valoren su viabilidad.

“Todavía queda tiempo, va bien pero no está como para avanzar cosas”, afirmó la regidora el pasado jueves en relación con el documento. Al menos, es esperable que se contemplen las acciones que recoge el programa socialista de las últimas elecciones municipales como, por ejemplo, mejorar la movilidad de los vecinos del casco antiguo con una nueva línea que sustituya a la actual; establecer una verdadera conexión entre la Estación Guiomar y la ciudad de forma continua, implantar medios informáticos que aporten al ciudadano información a través de aplicaciones en sus teléfonos móviles sobre líneas, tiempos de espera, paradas, etc., mejorar y simplificar el cuadro tarifario del bonobús, asegurar la renovación de los autobuses y el buen mantenimiento de los mismos, incluir en el pliego la medición de la calidad del servicio de forma continua, incluir indicadores de calidad a los conductores sobre la atención que prestan al ciudadano, ampliar cinco años el uso del abono joven, de los 25 a los 35 y mantener el precio del billete en domingos y festivos a los usuarios del abono transporte.