La ACS critica la “rigidez” municipal en el horario de carga y descarga

Los comerciantes critican el “ninguneo” del equipo de Gobierno y califican de “simulacro” la reunión mantenida el pasado martes en La Alhóndiga.

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Lejos de aportar tranquilidad para resolver un problema, la reunión mantenida en la tarde del martes entre el Ayuntamiento y los comerciantes de la Calle Real ha sido el detonante que ha hecho estallar el malestar del sector comercial con el equipo de Gobierno tras el anuncio de modificar la ordenanza de carga y descarga para reemplazar su actual horario en esta zona y aplicar una nueva regulación que irá desde las 7,30 hasta las 10 de la mañana.

El encuentro entre los responsables municipales y los comerciantes generó una gran decepción entre los empresarios de la zona, que se evidenció en la propia reunión celebrada en La Alhóndiga donde algunos comerciantes abandonaron la sala como muestra de su desagrado ante las propuestas municipales y lo que los comerciantes entendieron como una imposición sin capacidad de contrastar y debatir otras alternativas.

La Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS) recogió ayer el sentimiento del sector a través de un duro comunicado en el que acusa al equipo de Gobierno municipal de «ningunear» al comercio segoviano, y critica la «rigidez, el inmovilismo y la falta de diálogo» en la regulación de la carga y descarga en el casco antiguo.

En la nota, la ACS aseguró que la reunión convocada en la tarde del martes «solamente sirvió para comunicar una decisión ya tomada, sin ninguna opción de consulta o modificación», por lo que los comerciantes no dudaron en calificarla como un «simulacro» en el que se pretendía a su juicio «dar la imagen de consulta y diálogo para engañar a la opinión pública». Prueba de ello es que el Ayuntamiento envió una nota de prensa embargada hasta la hora de inicio de la reunión horas antes de que ésta se produjera en la que se daba a conocer las propuestas y las conclusiones del equipo de Gobierno sobre este controvertido asunto.

La ACS considera que el nuevo horario es «una imposición unilateral que choca frontalmente con los intereses de un sector con un importante peso en el PIB y en el empleo de la ciudad y con el que no se cuenta a pesar de las apariencias». Así, señalan que fijar este horario es «incompatible» con la actividad comercial, añade costes económicos, no soluciona nada y difícilmente puede tener encaje con la conciliación de la vida profesional y laboral».

La patronal del comercio critica también con dureza el estudio realizado por el Ayuntamiento y presentado ante los comerciantes sobre el flujo y tipología de vehículos que se emplean en la carga y descarga, así como el tiempo medio de espera para esta labor y el porcentaje de comercios que emplean diariamente la carga y descarga. Sobre este asunto, consideran que el trabajo de los técnicos de Movilidad es «un informe realizado en un par de días que carece por ejemplo de una desagregación por sectores de actividad a los que los vehículos industriales dan servicio».

Sobre este aspecto, recuerda una encuesta realizada «en la totalidad» de los establecimientos comerciales ubicados en la Calle Real respecto al horario de carga y descarga donde el 97% de los encuestados aseguraron no compartir la postura del Gobierno municipal, y el 91 por ciento manifestaron que se deben explorar otras opciones.

En la citada encuesta, los comerciantes consideraron en un 68% que adelantar el horario de carga y descarga afectará negativamente a sus negocios y el 65% asegura que implicaría mayores costes salariales.

Al margen de la postura oficial manifestada por la ACS, los comerciantes de la Calle Real han comenzado a movilizarse y ayer se repartió una hoja de aviso en toda la zona en el que acusan a la alcaldesa de «imponer unilateralmente» esta medida desoyendo la opinión de comerciantes, hosteleros, transportistas y vecinos». Del mismo modo, advierten que esta medida provocará que los comercios «van a quedar desprovistos de mercancía» por que no van a modificar su horario «por una decisión antidemocrática de la alcaldesa».

El malestar de los comerciantes por la decisión de adelantar la carga y descarga era ayer palpable incluso horas después del último y controvertido encuentro con el Ayuntamiento en La Alhóndiga. La decepción y el cabreo eran las notas comunes entre los empresarios, que aseguran sentirse «engañados», según el testimonio recogido por esta redacción.

Uno de los comerciantes que participó en la reunión aseguró que la alcaldesa «menosprecia al comercio y no respeta la opinión de los comerciantes», ya que desoyó una propuesta realizada ayer en la que se le pedía una moratoria de seis meses para poner en marcha un nuevo sistema de regulación.

Así, los comerciantes sugirieron la posibilidad de limitar hasta las 9,30 la carga y descarga en hostelería y dejar hasta las 11 el resto de servicios, ya que en su opinión ofrecen menos problemas.

Esta propuesta, que había sido consensuada con trabajadores y empresarios, exigiría también un mayor control de la Policía Local, centrado principalmente en la regulación del flujo de vehículos en las distintas zonas horarias, perofue desestimada por la alcaldesa asegurando que «esto es lo que hay», según manifestó uno de los comerciantes consultados.

Además, manifestaron que en la práctica totalidad de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad, el horario de carga y descarga en los centros históricos es igual o superior al de Segovia, y consideran que esta medida «vulnera los derechos de los trabajadores».