La Virgen del Acueducto será restaurada gracias a la Fábrica de Moneda

El equipo de Gobierno aprueba la formalización de un contrato de patrocinio por el que la entidad estatal aporta 17.000 euros

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La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre aportará 17.000 euros para la restauración de la Virgen del Acueducto a través de un contrato de patrocinio suscrito con el Ayuntamiento de Segovia que también contempla la realización de una reproducción del mismo tamaño y condiciones y de similares características que reemplazará a la imagen original, del siglo XVI, que pasará a formar parte del proyecto museístico de la Real Casa de Moneda de Segovia.

Andrés Torquemada, que ayer ejercía como alcalde accidental, ha comentado que el proyecto “consiste en retirar y bajar la escultura de su ubicación actual en la hornacina del Acueducto y restaurarla posteriormente en un taller”. Además, se realizará la citada reproducción para su colocación reemplazando a la escultura deteriorada en la hornacina del monumento romano y un tercer apartado del convenio a firmar con los responsables de la Fábrica de Moneda y Timbre de Madrid será la musealización y custodia de la imagen original, ya restaurada, en el Real Ingenio de la Moneda de Segovia.

El edil comentó que el museo de la ceca segoviana “ofrece unas instalaciones muy adecuadas a este fin y su hilo expositivo argumental puede integrar el episodio de cesión de esta virgen, evidenciando además los usos y costumbres de los monederos segovianos”.

La talla está situada en el pilar más alto del Acueducto, en la arquería superior, a 23 metros del suelo y fue donada a la ciudad en 1520 por el ensayador de la ceca segoviana Antonio de la Jardina. En cuanto a sus características, es de bulto redondo, de época renacentista y seguramente estuvo policromada. Tiene una altura de 1,6 metros y anchura y fondo variable de hasta 70 centímetros, con un peso aproximado de mil kilos. La escultura está realizada en piedra caliza de color blanco y se cree que procede de las canteras de Madrona o de Tejadilla.

Esta Virgen tiene corona real y el cabello suelto rizado que baja por ambos lados de la cara y por el hombro izquierdo y por detrás del niño. Además, en el pecho tiene un amplio collar del que cuelga una joya en forma de flor. Sostiene al Niño con ambas manos y éste está sentado en el regazo y porta en su mano izquierda junto al pecho un orbe terrestre como Rey del Universo. Por último, a los pies se encontraban dos niños, aunque se ha perdido el de la derecha, que sujetaban un emblema o cartela en forma de telón o escudo, en el cual se puede leer “Oh Mater…”

Con esta actuación se persigue poner fin al deterioro de la imagen. El último desperfecto se apreció en abril, con el desprendimiento de un pequeño trozo de piedra caliza de la escultura, que custodia la Concejalía de Patrimonio Histórico.

En 2020 se cumplirá el quinto centenario de esta donación

  • ‘Nichos’ preexistentes. Relata el que fuera cronista de la ciudad, Diego de Colmenares (Segovia, 1586 – íd., 1651), en su libro ‘Historia de la insigne Ciudad de Segovia y compendio de las historias de Castilla’ (1637) que “… en veinte y uno de marzo [de 1520], fiesta de San Benito, un devoto ciudadano nuestro, nombrado Antonio de la Jardina, ensayador de la Casa de la Moneda —el ensayador era el oficial a cargo de la tercera llave del arca de la ceca—, puso a su costa la imagen de piedra de Nuestra Señora, en el hueco o nicho de la puente que mira a mediodía”. Añade Colmenares que el donante colocó otra imagen, de San Sebastián “en el nicho que mira al norte”. Para este historiador segoviano, la instalación de ambas imágenes religiosas “prueba que ya faltaban de allí las estatuas para que se hicieron los nichos; o fuesen de Hércules, como dicen memorias antiguas, o de otros”.
  • Siglo XIX. El arquitecto Juan José de Alzaga, en su ‘Memoria descriptiva del Acueducto’ (1835), señala que “a uno y otro lado [del Acueducto] están dos huecos o nichos rectangulares, hallándose colocada en el que mira a Oriente una efigie de madera enteramente deteriorada que por tradición se dice es de San Sebastián (pero la que hoy se ve nada se parece), y en el que mira al Occidente o Plaza del Azoguejo está colocada la de la Virgen que llaman del Consuelo… en piedra blanca del país”.
  • Proyecto de restauración. La Concejalía de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento planteó la restauración de la imagen de la Virgen al final de la primera década de este siglo e incluso encargó una memoria valorada, con un presupuesto de 15.700 euros, y solicitó a Caja Segovia que costeará los trabajos. Sin embargo, tales trabajos no llegaron a realizarse porque en 2010 el Gobierno municipal socialista consideró por una parte que “el grado de deterioro de la imagen no es tan elevado como se preveía”, según explicó a El Adelantado la concejala Claudia de Santos y, por otra “por la gran dificultad que entrañaba”, toda vez que la imagen está amarrada, por su parte trasera, a los pilares del monumento romano. Ese mismo año una asociación de abogados de Murcia solicitó la retirada de la Virgen del Acueducto, al entender que los símbolos religiosos “constituyen una violación de la aconfesionalidad del Estado y una profanación del monumento romano.