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La mitología griega incluye entre sus deidades al dios Momo, personificación del sarcasmo, las burlas y la agudeza irónica al que se representaba con una máscara y con un muñeco de cabeza grotesca. El relato mitológico de su historia cuenta que fue exiliado del Monte Olimpo por atreverse a criticar a Hefesto y Afrodita debido a su espíritu malintencionado y crítico, y fue designado como dios de los escritores y poetas.

Siglos más tardc, los adoradores del carnaval le adoptaron como garante y defensor, y en algunos países latinoamericanos se honra en este tiempo la figura del ‘Rey Momo’ como símbolo de la festiva irreverencia que reina en los días previos a la Cuaresma.

Desde hace décadas, las comparsas segovianas forman parte de las miles de escuadras del dios griego, imbuidas en este caso por el espíritu festivo del Carnaval, que en la edición de este año se ha visto acompañado por un inusual buen tiempo que ha propiciado la masiva presencia de público en los actos más multitudinarios.

Así, el desfile del Martes de Carnaval constituyó una demostración de la irreductible voluntad de las comparsas por disfrutar y hacer disfrutar a los segovianos en este tiempo. Precedidas por la música de El Puntillo Canalla, las agrupaciones carnavaleras iniciaron el recorrido desde las inmediaciones de San Millán con el evocador y elegante acompañamiento de las figuras voladoras de ‘Night colors’ de la compañía Pavana Teatro, que desde las alturas agitaban sus alas con lentos y casi hipnóticos movimientos.

Tras ellos, las comparsas volvieron a mostrar -al igual que lo hicieron en el desfile inaugural del pasado sábado- el trabajo de meses para poner en la calle sus propuestas estéticas para el Carnaval, que van desde el ‘steampunk’ vanguardista de Vacceos hasta la más clásica de la corte de la Reina Isabel de Semaforitos; sin olvidar los planetas y seres de otras galaxias de La Semifusa, el vergel de flores de Para que Tu lo Bailes y la fantasía apícola  de los chicos y chicas de Apadefim Fundación Personas.

A las comparsas oficiales se sumó también una apócrifa integrada por miembros de la Plataforma Stop 5G, que eligieron como disfraz las antenas e instalaciones que el proyecto Ciudades Tecnológicas 5G traerá a Segovia y que este colectivo rechaza al considerar que el Ayuntamiento no está realizando seguimiento sobre las consecuencias que puede acarrear para la salud y el medio ambiente.

La alegre comitiva concluyó su periplo en la Plaza Mayor, donde la Asociación de Cocineros ya tenía preparado el ‘Potaje carnavalero’ con el que reponer fuerzas, y que degustaron centenares de segovianos con un pequeño donativo que irá a parar al Banco de Alimentos. Para amenizar la jornada, La Banda del Búho puso soul y rock en el Baile de Carnaval en el quiosco del ágora segoviana.