Agustín García Matilla y Francisco de la Mata en el salón de actos. / KAMARERO
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La Universidad de Valladolid va cerrando los procesos que el rector Antonio Largo definió recientemente en Segovia como “los remates y flecos” de la segunda fase de construcción del campus María Zambrano y va avanzando en los trámites que puede gestionar directamente. En esta semana el Servicio Territorial de Economía e Industria ha dado luz verde a las nuevas instalaciones. Además ha llegado el estudio acústico del salón de actos que la Universidad ha encargado a una empresa especializada para adecuar este espacio, ahora “un continente sin contenido”, a sus futuros usos académicos o culturales. El informe influirá en la elección de equipos de escenografía, mobiliario y complementos que ayuden a eliminar la reverberación de sonido, según explicado el jefe de servicio de la Unidad Administrativa Territorial del campus de Segovia, Francisco Leonardo de la Mata.

También se ha licitado la compra del mobiliario y equipos de los despachos del Vicerrectorado, centros, profesores y tutorías, y se ha definido las características del pliego de contratación de un segundo bloque centrado en los salones de grados y de actos. La Universidad de Valladolid cuenta con un presupuesto de 1.600.000 euros para el equipamiento de las instalaciones, de los que 800.000 se emplearán a lo largo de este año.  Tiene además reservados 49.000 euros para las obras de urbanización de los accesos y aceras de las calles Coronel Rexach y Caño Grande.

Pero el trámite prioritario para los responsables de la Universidad es la entrega final de la obra por parte de la empresa constructora (Ocide) que esperan se produzca a lo largo de este mes de julio.