Los fundadores de “Tumbao” confían en que en unos cinco meses comience la comercialización de sus productos de cuero vegano. / Roberto Arribas
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Diseñar objetos de cuero de alta calidad para un público joven y a un precio asequible. La idea suena realmente atractiva. Si además, esas carteras, billeteras o bolsos se fabrican con cuero vegano —es decir, que excluye cualquier componente de origen anima— y se cuidan aspectos como la sostenibilidad, el respeto al medio ambiente y el desarrollo de comunidades indígenas, hablamos entonces de “Tumbao”, una empresa creada por cuatro estudiantes de IE University que aspira a cambiar la dinámica y los modos de producción del mundo de la moda, a día de hoy la segunda industria más contaminante del planeta.

Los estudiantes del grado en Diseño en IE University Federica Caso, Nicholas Saye y Mae White, junto con el estudiante de Derecho y Relaciones Internacionales Ecab Amor han unido su talento para crear una compañía cuya base es la producción de objetos de cuero en el que se abdique del uso de pieles de animales. “Tumbao”, además, nace con una perspectiva internacional: sus fundadores dominan cinco idiomas y suman hasta siete nacionalidades (Estados Unidos, Venezuela, Italia, México, Rusia, Reino Unido y Singapur).

Los jóvenes creadores apuestan por una empresa que pretende, a medio plazo, hacerse un hueco en el mercado de la moda, pero no a cualquier precio: “Tumbao no solo se preocupa por los intereses de los consumidores al proporcionarles un producto de alta calidad con una larga vida útil, sino que también ofrece unos objetos respetuosos con el planeta y libres de crueldad”.

¿Cómo surgió la idea? Nicholas Saye encontró la inspiración en uno de sus múltiples viajes de mochilero por el mundo. En China, le llamó poderosamente la atención el trabajo de un artesano de cuero. Su arte le resultó fascinante. Nicholas se dio cuenta de las grandes posibilidades que ofrece el cuero, un material con el que fabricar infinidad de artículos de alta calidad y a un buen precio. Trajo la idea a Segovia y se la contó a sus compañeros de universidad con los que comparte una misma visión de negocio y un fuerte espíritu emprendedor.

Primeros pasos

Encontrar un fabricante de cuero fue relativamente sencillo: fueron hasta Ubrique, localidad gaditana donde mejor se trabaja la piel en Europa. Grandes firmas nacionales e internacionales confían desde años en el saber artesanal de esta región del sur de España. Tras el contacto con estos fabricantes andaluces, los estudiantes de IE University obtuvieron los primeros prototipos: unas billeteras de cuero de alta calidad realizadas según el diseño y las directrices de los estudiantes.

Con estos primeros productos, los cuatro jóvenes querían obtener una primera opinión de posibles consumidores y de las tiendas especializadas, pero se percataron de que algo fallaba. “Nos dimos cuenta de que debíamos aplicar nuestros valores individuales a la empresa, y decidimos abandonar el camino de producir en cuero no vegano, es decir, en cuero procedente de la piel animal”, indican.

“Tumbao” quería ser diferente. La filosofía de la empresa debía de ir acorde con el pensamiento de sus fundadores, que se guían por valores éticos como los derechos de los animales o la protección del medio ambiente. Se toparon con informaciones que les hicieron reflexionar: un consumidor medio arroja unos treinta kilos de ropa al año, y de esa cantidad, el ochenta y cinco por ciento puede ser reciclado. Pero al final no se hace, y termina contaminando aún más el planeta.

“La industria del cuero no es muy diferente”, subrayan para añadir que “la elección de utilizar cuero vegano en nuestros productos se basa, en primer lugar, en nuestro rechazo al maltrato que sufren muchos animales cuya piel se dedica al mundo de la moda, y por otra parte, queremos que los objetos que vendamos, ya sean billeteras, bolsos o mochilas, sean sostenibles y respetuosos con el medio ambiente”.

Actualmente, los cuatro emprendedores están en contacto con varias compañías que fabrican cuero vegano ecológico en Filipinas, Italia, Holanda y México. “Este tipo de cuero puede obtenerse de fibra de piñas, de uvas, de todo tipo de frutas o, incluso, de champiñones”, aseguran los impulsores de “Tumbao”, que analizan ahora cuál es el mejor material para realizar sus objetos.

La empresa quiere además que su actividad contribuya al desarrollo de las poblaciones indígenas donde se extrae ese cuero vegano. “Nos gustaría que las comunidades locales se beneficien económicamente por el hecho de trabajar para nosotros; queremos favorecer el desarrollo de las regiones que nos van a suministrar”, explican.
Federica, Mae, Nicholas y Ecab, fundadores de “Tumbao”, confían en que en unos cinco meses comience la comercialización de sus productos de cuero vegano, tanto en una tienda física (probablemente en colaboración con un comercio de Segovia) como a través de Internet. Su intención es abrir una tienda, pero no quieren ponerse límites: quieren vender en todo el mundo, eso sí, siempre bajo su filosofía de moda vegana. “Tumbao pretende ser algo más que una marca de marroquinería tradicional; quiere ser una marca de marroquinería del siglo XXI”, concluyen.