Carmen Gruber y Antonio Mateo Remacha. / Kamarero
Carmen Gruber y Antonio Mateo Remacha. / Kamarero
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La Sociedad Filarmónica, representada por su presidenta Carmen Gruber, y su presidente honorífico, Antonio Mateo Remacha, recibió ayer la Medalla de Bronce de la Ciudad de Segovia, de manos de la alcaldesa de la capital, Clara Luquero, en un acto que tuvo lugar en el patio del Ayuntamiento.

El reconocimiento, aprobado de forma unánime por la corporación municipal reunida en Pleno, reconoce el trabajo realizado por la Sociedad Filarmónica en su actividad centrada en divulgar la música clásica desde 1918.

“La Medalla de Bronce de la Ciudad de Segovia se concede a aquellas personas o entidades, como en este caso, que hayan destacado notoriamente, haciéndose merecedoras del reconocimiento del Ayuntamiento y por ende de los segovianos y las segovianas”, destacó la alcaldesa durante el acto de entrega.

Luquero quiso además, transmitir el agradecimiento de todos los segovianos a los responsables de la Sociedad Filarmónica. “Gracias por acercar la música a los ciudadanos, gracias por acercarnos la belleza, gracias por permitir que, a través de la música, se fortalezca la convivencia en nuestra ciudad”, dijo.

Una historia centenaria

La historia de la Sociedad Filarmónica de Segovia se remonta al 20 de octubre de 1918. En los salones de la Cámara de Comercio se celebró entonces una reunión para aprobar el reglamento de su constitución. El primer concierto se celebró el 9 de diciembre de ese año.

Con el Teatro Juan Bravo lleno, la orquesta de Benedito, compuesta por 65 profesores, inició la obertura para concierto del ballet Criaturas de Prometeo de Beethoven y de esta forma dio comienzo la andadura musical de esta entidad cultural.

En 1922 cesó su actividad para retomarla el 4 de noviembre de 1927 año al constituirse su junta de gobierno provincial. Entre sus socios figuraban personalidades como el poeta Antonio Machado.
Hasta 1934 la Filarmónica ofreció 53 conciertos con intérpretes tan destacados como Ruiz Casaux, la Orquesta de Cámara de Madrid o los músicos segovianos Agapito Marazuela y María de Pablos.
Durante la Guerra Civil volvió a suspender su actividad para retomarla en 1940.