El intenso tráfico generado por las obras complica enormenente las entradas y salidas diarias de la capital./ KAMARERO
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Hablar de problemas de tráfico en la capital era hasta hace relativamente poco tiempo poco probable en una ciudad como Segovia, donde las ‘horas punta’ de circulación de vehículos no ocasionaban problemas tan serios como los de las grandes urbes. Las obras de desdoblamiento de la variante de Segovia han permitido a los segovianos “disfrutar” del cuestionable privilegio de compartir atascos y retenciones similares a los de Madrid  merced a los retrasos en un proyecto que presumiblemente no entrará en servicio hasta bien entrado el año 2020.

A las obligadas modificaciones en el tráfico adyacente a las obras, motivadas por el avance en las distintas fases, se sumó la paralización del tramo adjudicado a la empresa Dragados y Construcciones en la conexión de la CL-601 con la autovía a Valladolid. La empresa decidió no continuar las obras el pasado mes de octubre hasta que no se resolviera el conflicto con el Ministerio de Fomento derivado de la retirada de los residuos del antiguo vertedero de Roduelos en Palazuelos de Eresma.

La paralización de los trabajos añadió no sólo incertidumbre sobre los plazos inicialmente previstos para la entrega, sino preocupación por la dilación de la solución a un problema de tráfico que estrangula los accesos a la ciudad en las horas más complicadas del día.

Los datos así lo atestiguan. En calles como Padre Claret, San Gabriel, Vía Roma o la carretera de San Rafael, circular desde las ocho menos cuarto de la mañana hasta las diez, o desde la una y cuarto de la tarde hasta las dos y media y desde las siete y media hasta las nueve de la noche supone todo un ejercicio de paciencia para los conductores que pretenden entrar o salir de la ciudad por la zona noreste.

Las cosas no son mucho mejores en la parte occidental de la ciudad. Ezequiel González, Conde Sepúlveda y Obispo Quesada soportan también grandes intensidades de tráfico en las mismos tramos horarios de los vehículos que llegan por la Cuesta de los Hoyos, la avenida 3 de abril o la calle Guadarrama; vías que los conductores emplean para tratar de esquivar las complicaciones de las obras de la variante.

Desde la Policía Local se ha estimado en un 20 por ciento el aumento del tráfico por estas zonas, con una entrada media diaria de casi 8.000 vehículos y una salida que se acerca a los 6.000. Los estudios de tráfico realizados desde este departamento sitúan a la calle de San Gabriel como la que mayor volumen de tráfico soporta diariamente, con más de 11.000 vehículos diarios que tratan de llegar o salir de la ciudad por esta arteria a la que los coches llegan a esclerotizar en varios momentos del día.

Si bien es cierto que la Policía Local ha reforzado sensiblemente su presencia para tratar de regular el tránsito de vehículos por estas zonas, no es menos cierto que la apertura de las conexiones de la SG-20 ahora cerradas por las obras aliviaría significativamente el problema del tráfico en la ciudad.  Esta es ahora la prioridad que se ha marcado el Ministerio de Fomento, que tras llegar a un acuerdo con Dragados para modificar el proyecto y asumir el coste del traslado de los residuos, ha instado a la empresa a acelerar los trabajos en las conexiones para mejorar el tráfico en la ciudad

De este modo, el  Ministerio prevé la total apertura de la conexión de la SG-20 con la AP-61 a finales de enero de 2019, siempre y cuando las condiciones meteorológicas permitan el normal desarrollo de las obras.

En cuanto al nivel de ejecución global del proyecto, el conflicto del vertedero ha supuesto un retraso notable en el tramo A correspondiente a Dragados, con un porcentaje realizado del 43,4 por ciento, según los datos facilitados por la subdelegada del Gobierno Lirio Martín a los representantes municipales en un encuentro informativo que tuvo lugar el pasado mes de diciembre. En cuanto al tramo B, que lleva a cabo la constructora AZVI, los progresos son más notables, y su ejecución alcanza el 69,2 por ciento.

Como se recordará, las obras, cuyo presupuesto asciende a 45,14 millones de euros, consisten en la duplicación de la carretera SG-20 en una longitud aproximada de 15,3 kilómetros.
Actualmente, parte de la circunvalación a Segovia (SG-20) es una carretera convencional que soporta un tráfico medio de 11.000 vehículos diarios (7% pesados), alcanzando los 17.000 en los tramos de mayor intensidad de tráfico.