La segoviana Rosa María Rubio Lázaro inicia su labor como presidenta territorial de la ONCE. / E. A.
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La segoviana Rosa María Rubio Lázaro ha iniciado su labor como presidencia del Consejo Territorial de la ONCE, sustituyendo en este cargo a Arancha Casado. La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, asistió ayer al acto de toma de posesión del nuevo equipo directivo de la ONCE en Castilla y León, en el que Ismael Pérez Blanco ha sido ratificado como Delegado Territorial de esta entidad en la Comunidad. Los nombramientos de Rosa María Rubio y de Ismael Pérez Blanco han surgido de las elecciones democráticas celebradas el pasado mes de diciembre en la Organización.

Alicia García resaltó que tanto Ismael como Rosa son unos experimentados e infatigables luchadores por la inclusión laboral y social de las personas con discapacidad y ha mostrado su confianza en que, bajo su representación, la ONCE seguirá logrando importantes avances a favor de la igualdad y de la plena inclusión de las personas con discapacidad. La consejera ha querido también reconocer y valorar el trabajo, talante y capacidad de diálogo de la anterior presidenta del Consejo Territorial, Arancha Casado.

El nuevo equipo directivo de la ONCE en Castilla y León ha marcado como retos para los próximos cuatro años cuestiones como incrementar la generación de empleo para personas con discapacidad, lograr más apoyos para la educación a personas con deficiencia visual o la adaptación de las nuevas tecnologías.

La ONCE ha experimentado un aumento de ventas del 9,53% el año pasado en Castilla y León, lo que garantiza su nivel de inversión social destinada íntegramente a la mejora de la calidad de vida y a ofrecer oportunidades para las personas ciegas y con discapacidad de esta Comunidad Autónoma, según señala la corporación social.

De hecho, en 2018, un total de 184 personas se incorporaron como nuevos afiliados a la Organización en Castilla y León al perder toda o parte de la visión, y recibieron un apoyo integral para intentar cubrir todas sus necesidades laborales, educativas, culturales, etc. como ya ocurre con los 4.217 afiliados con los que cuenta la ONCE en la región, de ellos 380 estudiantes.

Por otra parte, en materia de empleo, la ONCE en esta Comunidad, ha realizado, 169 nuevas contrataciones, de las cuales 41 han sido contratos indefinidos; lo que supone un afianzamiento del empleo de calidad y sitúa la plantilla media de la Organización a finales de 2018, en 865 personas, de las cuales 735 son vendedores, todos ellos con discapacidad.

Rosa Mª Rubio e Ismael Pérez comprometieron su esfuerzo durante los próximos cuatro años para tratar de mejorar la calidad de vida de las personas ciegas y el resto de personas con discapacidad en Castilla y León, tratando de darles voz y atender sus requerimientos y necesidades.