16_2-caloco
La verbena típica del Teo y la romería del Cristo del Caloco son dos de los actos más esperados cada año en las fiestas patronales de El Espinar, congregando a centenares de personas. / JOSÉ REDONDO
Publicidad

Los vecinos de El Espinar despidieron un año más sus fiestas patronales, con la romería en honor del Cristo del Caloco, en el que más de un centenar de devotos y vecinos se congregaron en los alrededores de la ermita, disfrutando de un día de alegría y diversión.

Asimismo, el sábado por la noche se celebró la típica verbena del ‘Teo’, que también reunió a los espinariegos entorno a la hoguera en la plaza de toros, antes de afrontar la última noche de fiesta.

Ayer por la mañana, los primeros feligreses asistieron a la misa cantada en la iglesia parroquial de El Espinar, para después llevar a la imagen del Cristo del Caloco de vuelta a la ermita. Una vez allí, los romeros celebraron el último día de fiestas en el municipio, en una jornada amenizada por la Banda de Música de El Espinar. Allí mismo pudieron degustar la típica caldereta que cada año los espinariegos comen durante la romería del Cristo del Caloco, antes de despedirse oficialmente de la ermita y volver a bajar al pueblo, eso sí, con parada en la pradera del puente para bailar jotas.

Después de la romería, el pueblo se concentró en la Plaza de la Corredera, donde la Banda de Música volvió a poner el toque musical, mientras miembros de la Peña Los Kalaveras repartían pastas y chocolate entre los asistentes.

Para terminar, a la una de la madrugada, la Corporación Municipal lanzó la traca fin de fiestas, que despidió un año más los días de celebración en honor del Cristo del Caloco.